Alicia Girón, desnudó debilidades de los "integracionistas" Alicia Girón, desnudó debilidades de los "integracionistas" El Nacional, Tarija

“Sería mejor aprovechar las Reservas Internacionales en la integración de la región”

Escrito por  Oct 28, 2013

Jesús Cantín/El Nacional, 28/Octubre 2013

La construcción de un nuevo modelo financiero y el desarrollo continental fueron ejes centrales en el VI Encuentro de Economistas que el Banco Central de Bolivia organizó en nuestra capital la pasada semana. El escenario permitió a los expertos bolivianos compartir experiencias e impresiones con destacados pensadores e intelectuales del continente. La integración latinoamericana, sudamericana o de “Nuestramérica”  estuvo presente en las diferentes ponencias.

EL NACIONAL tuvo la oportunidad de compartir con los principales ponentes , la mexicana Alicia Girón, doctora en Economía y directora de “Problemas del Desarrollo”, revista Latinoamericana de Economía del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM y el argentino Julio Gambina, doctor en Ciencias Sociales y presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (FISYP).  Visiones diferentes pero con un objetivo común. Ambos analizaron los retos de integración y las potencialidades de la región en un contexto de crisis internacional.

El Nacional (EN).- En un contexto de crisis económica internacional como el que llevamos atravesando desde 2008, ¿se ha perdido la oportunidad de avanzar en la integración continental?

Alicia Girón (AG).- Creo que efectivamente América Latina y no solo América Latina sino los países que conforman la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no han logrado concretar una mejor integración económica y una mejor integración política en estos años. Desde México nosotros veíamos la Unasur como una oportunidad de la región diferente a la que tiene México dentro del Tratado de Libre Comercio (TLC). Yo diría que son dos modelos totalmente diferentes, en la Unasur creo que falta un mayor decisión por parte de Brasil para poder apoyar y fortalecer la integración y sobre todo el Banco del Sur, creo que es un proyecto que debería afianzarse y seguir adelante.

Julio Gambina (JG).-  Creo que no se ha perdido porque se ha avanzado en proceso de integración. No es menor que haya una articulación como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que excluye a Canadá y Estados Unidos y que está mostrando una voluntad política de países con modelos económicos muy diferentes, como Colombia y Venezuela o Chile y México respecto a Ecuador, Bolivia, de avanzar. Si veo que se está retrasando mucho la materialización de ideas muy avanzadas técnicamente como el Banco del Sur o un Fondo Financiero para el Desarrollo Productivo para los pueblos del Sur. En la Unasur se han desarrollado varios Comités que son muy importantes para las formulaciones teóricas pero que no se terminan de materializar en estrategias concretas como la comisión de Finanzas o de Defensa que podría permitir afianzar y acelerar la integración. Por eso digo que no creo que se ha perdido la ocasión sino que tiene que ver con los tiempos políticos de cada país.

EN.- Con la experiencia europea como telón de fondo, ¿por qué modelo de integración apuestan? ¿Es necesario priorizar lo político sobre lo económico?

AG.- Yo creo que el fracaso de la unión monetaria europea y quizá no fracaso, depende con los ojos en que se ve, reside en que el Banco Central Europeo (BCE) no ha tenido capacidad para salvar las quiebras bancarias ni de detener el deterioro de la gran población. Un Banco Central y lo vemos como hace la Reserva Federal de EEUU, con todos los incentivos ha logrado sobrellevar la crisis. Se detuvieron las quiebras, se metió mucho dinero, está muy endeuda, pero ha logrado incluso bajar la tasa de desempleo a un 7-8 por ciento.

En el caso del BCE se dio la unión monetaria, pero no logra ser el empleador de última instancia que es el papel, no solo el prestamista sino el empleador de última instancia a partir de una política monetaria y una fiscal. Lo que ha hecho es promover programas de austeridad en coordinación con el FMI y la Comisión Europea, la llamada Troika, que lo que está haciendo es acabar con el modelo conocido de el Estado del Bienestar que creíamos que era el modelo a seguir. Lo que pasa en Europa es muy lamentable.

Por eso creo que es un buen ejemplo para Unasur. Si realmente queremos ir a una unión monetaria, no puede ser independiente de una unión fiscal y romper muchas barreras que obstaculizan la integración en América Latina.

JG.- La experiencia europea es solo un ejemplo más, que además estuvo hegemonizada por las clases dominantes europeas y supuso un ajuste brutal para los sectores y países más debilitados, empobrecidos y por eso se visibiliza hoy como la política de austeridad golpea fuertemente sobre los trabajadores de la periferia europea.

Sirve en doble sentido; por la importancia que tiene la integración y por lo negativo que tiene una integración subordinada. Los debates en América Latina están muy avanzados como debates, pero escasamente materializados, como una integración no subordinada, alternativa para un proyecto autónomo. El tema de fondo es: ¿cuál es ese proyecto autónomo, de un nuevo modelo productivo en la región? Ahí aparecen algunas pistas teóricas como el Vivir Bien, el Buen Vivir, el socialismo comunitario, el socialismo del Siglo XXI, pero que requieren materializaciones concretas en: qué cosas hay que producir en la región, para quién producirlas, etc. Eso es voluntad política, pero también decisión de avanzar en proyectos productivos concretos.

EN.- ¿Cómo valoran las principales herramientas medianamente definidas para construir la integración latinoamericana como el Banco del Sur?

AG.-  El Banco del Sur está parado, es muy lamentable, porque en una época de crisis era para que se hubiera fortalecido. Lo que pasa es que parece que estos Gobiernos quieren tener una mayor relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial que una relación entre ellos. Uno de los países que debería fortalecer el Banco del Sur es Brasil, que tiene millones de Reservas Internacionales. Lo que pasa es que le interesa promover sus bancos y es una visión casi imperialista, para fortalecer sus proyectos, sus bancos y ser el dominante dentro de América del Sur.

JG.- El Banco del Sur no ha hecho su aparición. Se ha avanzado teóricamente, institucionalmente, algunos parlamentos lo han aprobado, pero todavía no aparece y es importante que emerja rápidamente aunque ha nacido con poco capital. En la coyuntura mundial actual es necesario que tenga una mayor disposición de recursos para que tenga sentido para coadyuvar en el desarrollo.

Otra herramienta como el Sucre (moneda del Banco del ALBA) es una realidad, año a año crece, pero todavía es muy débil el intercambio en monedas nacionales que se procesan en el Sucre. El Banco del Sur, que todavía no existe, el Banco del ALBA que si existe y el Sucre, que también existe, requieren mucho despliegue e iniciativa para ser más potenciales.

EN.- ¿Es posible una integración con Brasil?

AG.-  Es muy difícil, los brasileros dirían sí, pues ellos querrían seguir creciendo, pero hay que saber cómo se quieren llevar esos proyectos de integración. Yo creo que países como los andinos deberían tener una mayor integración entre ellos para ser de alguna forma una balanza equilibrada frente a Brasil e incluso frente a Argentina.

JG.- Sí, es posible. Brasil es el país más grande, tiene la economía más grande, pero también es el de mayor pobreza del continente. Tiene todos los contrastes de la región, tiene mucha riqueza y mucha pobreza.

Brasil es un actor muy importante, y Lula y Dilma han contribuido al cambio político en América Latina, por eso es muy importante que Brasil no se aparte de las iniciativas de nueva integración. No puede concebirse una organización latinoamericana sin Brasil. Lo mismo diría de México, y México es quizá el más alejado en el sentido ideológico y político de la integración latinoamericana, pero México no tiene nada que hacer al lado de EEUU, solo perder soberanía y tiene mucho que ganar acercándose a América Latina.

EN.- ¿Como valoran el manejo que se hace de las Reservas Internacionales en el continente y en particular en Bolivia donde el Gobierno exhibe con orgullo el primer puesto en el ranking sudamericano de RIN respecto al PIB?

AG.- Respecto a Bolivia, el manejo del ranking de la reserva en función del PIB o como también se hace para la deuda externa hay que tener cuidado. Lo que pasa es que ha subido mucho la producción y cuando haces el quebrado entre reservas o deuda y PIB te sale un resultado muy fuerte. Sobre el volumen de Reservas, lo único que te indica es que puedes sostener tus importaciones.

En México, con 173 mil millones, una quinta parte se destinaría a importar maíz, y eso significa que nosotros no podemos bajar nuestras reservas. Las Reservas, el dinero no es para ahorrar, las Reservas son para invertir. Entonces dentro de todo esto de que hay que tener las reservas, que es importante, pero digo, hay algo que está mal, cuando la quinta parte es para importar un recurso primario, algo no va bien, porque uno debe preocuparse por la Soberanía Alimentaria y por producir y no resignarse a importar.

JG.- México, Brasil y Argentina son parte del G20, y en vez de participar de la reactivación del FMI sería mejor que protagonizaran una mayor integración para una nueva arquitectura financiera en la región aprovechando sus Reservas Internacionales, sobre todo las de Brasil y México que son gigantescas y pueden ser una plataforma inversora para la el desarrollo alternativo en la región con beneficio incluso para el propio Brasil.

América Latina es la región que más ha desarrollado ideas sobre la nueva arquitectura financiera, pero que ha puesto en funcionamiento pocas, como el caso del Banco del ALBA o el caso del Sucre, que son escasamente utilizadas, pero que hay una instrumentos importantes para desarrollar. El camino para la utilización de las Reservas Internacionales debería orientarse a afianzar la nueva arquitectura económica financiera para defender de forma autónoma su lugar en el orden económico mundial. Si continua la política de seguimiento a la lógica inversora mundial que sigue invirtiendo en el dólar, lo que hace es posponer la situación crítica de EEUU, porque EEUU lo que hace es darse el lujo de tener déficits gemelos, déficits fiscal y comercial externo y abundante porque todo el mundo está dispuesto a comprar bonos del Tesoro de Estados Unidos.

Destacados:

-          México, Brasil y Argentina son parte del G20, y en vez de participar reactivar el FMI sería mejor que protagonizaran una mayor integración en la región con sus Reservas Internacionales

-          El Banco del Sur está parado, es muy lamentable, porque en una época de crisis era para que se hubiera fortalecido.

-          Girón: Unasur no han logrado concretar una mejor integración económica y una mejor integración política en estos años de crisis

-          Gambina: No creo que se ha perdido la ocasión, sino que tiene que ver con los tiempos políticos de cada país

 

Los perfiles

1.- Gambina y la economía política

Doctor en Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Julio Gambina es de los intelectuales que no conciben la economía sin la política y la política sin la crítica. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas (Fisyp) impulsa desde dentro el Foro de Economistas críticos de América Latina.

Gambina no disimula, defiende una forma diferente de hacer las cosas y lamenta que hasta los Gobiernos calificados como más progresistas de la región no tengan capacidad de imaginar. “Hay un horizonte de limitación de lo que se puede hacer y hay una traba ideológica de que solo hay que buscar soluciones en el marco del capitalismo, dentro de los propios Gobiernos Progresistas de la región. No hay una imaginación más allá del orden capitalista y por eso se termina subordinando a la potencialidad de hacer lo que se puede y no imaginar que se puede ir más allá”, afirma con convicción y se indigna al comprobar que “todo el mundo invierte en la Reserva Federal de EEUU que es el epicentro de la crisis mundial”.

Gambina tiene una receta que defiende con solidez teórica e ideológica. “El desafío para América Latina es desvincularse de esta tendencia, debe desplegar una nueva arquitectura financiera, que tiene que ver con que los países orienten sus Reservas Internacionales para unos desarrollos financieros alternativos sobre todo para el cambio del modelo productivo”.

2.- Girón y la realidad de los números

Economista, maestra y doctora en Estudios Latinoamericanos de la UNAM. Catedrática de la Facultad de Economía y tutora de Posgrados de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alicia Girón es sobre todo didáctica, los datos están ahí y hay que saber leerlos. Experta en economía fiscal no comparte esa máxima de Friedman de que “el dinero es neutral” y defiende la potestad de los Bancos Centrales para intervenir en la economía.

Girón narra las consecuencias del Tratado de Libre Comercio con EEUU y la anulación del rol del Banco Central de México en términos sociales. “Nosotros no podemos vivir sin la tortilla, y el maíz estaba subsidiado, pero cuando llega esta etapa (TLC) se empiezan a quitar los subsidios, el Gobierno nunca ayudó al pequeño y mediano productor, el dólar se mantenía bajo. Esto pasó también con fábricas de juguetes y de todo (…)Esto tiene un efecto sobre el empleo y cuando a una persona se le quita una oportunidad de empleo pasa a la economía informal o a la narcoeconomía”.

Girón no comparte las tesis de “aumentar la productividad que muchas veces se traduce en disminuir los salarios” y exhibe los datos de las balanzas de pago para demostrar como América Latina se ha convertido cada vez más en un país exportador de materia prima sin valor agregado. ¿Revertir la solución? “Producir es el camino”