Un músico callejero que alegra las plazas y mercados de Tarija

Escrito por  ALEJANDRO ARÁOZ / EL PAÍS EN Abr 03, 2016

Gabriel “Gabo” Durán nacido en La Quiaca y radicado en la ciudad de Tarija, desde algún tiempo atrás desempeña el trabajo de músico callejero en las plazas y mercados de la ciudad de Tarija. Él siente que cumple una función social y una labor que la compara incluso con un funcionario público que brinda servicios a la colectividad.

“Gabo” dijo que tiene el placer de llevar la alegría y mensajes a cada lugar público de la ciudad de Tarija. Hace más de 20 años atrás que se dedica a la música. En Tarija se hizo conocer por su banda de hard core metal Llokalla Feo, que participó en el festival de Rock de los Andes en la ciudad de La Paz.
Llokalla Feo grabó tres discos en formato casero, su segundo disco habla de problemáticas mundiales como el atentado de las torres gemelas. Gabo en su canción Bin Laden cuestiona el atentado y tiene una posición anti imperialista, el estribillo de su canción dice: Que tal si todo fue otro autoatentado, pero que tal si todo fue otro circo armado.
El segundo disco de Llokalla Feo tiene canciones ecológicas, Saya Vegetal trata sobre los árboles que sienten y no quieren morir cuando son talados por una sierra eléctrica o un hacha.
Actualmente tiene un proyecto llamado Chulpa, que tiene una propuesta diferente de copla trash, junto a la hija del reconocido cantante León Gieco, con quien Gabo tuvo el placer de compartir en algunas ocasiones tanto en su ciudad natal La Quiaca como en Buenos Aires mientras grababa su proyecto musical.
“Gabo” se siente bien al poder difundir sus composiciones musicales y varias versiones del folklore tarijeño que adaptó a su estilo tan particular. Creó una fusión musical de folklore tarijeño con reggae, rock y blues.

Resistiendo
Resistiendo es un festival de rock anarquista realizado en La Quiaca, República Argentina, “Gabo” dice que es uno de los precursores de ese festival que ya tiene 19 años de trayectoria y que fusiona bandas, amistad e ideologías, se realiza el 17 de enero.
Debido a que La Quiaca es fronteriza con Villazón, existen muchos músicos y agrupaciones bolivianas que se presentan en dicho festival en un hermanamiento musical e ideológico.
En Resistiendo se presentó el músico León Gieco, el tecladista de Andrés Calamaro, el músico Eduardo Carvalho, la banda española Oskar Kon K, grupos importantes de Argentina y Capitán Yote de Bolivia.
Para “Gabo”, la música con mucha distorsión, cortes y ritmos rápidos del hard core y el metal que se acostumbra a llamar pesado por la gente, tiene otra energía para encarar la música.
El músico contó a manera de anécdota que iba a tocar rock and roll al Mercado Campesino y las personas le decían que toque música regional tarijeña. Le pedían cuecas y cosas costumbristas. Ante lo mencionado, “Gabo” no dejó de hacer su música, sino que incorporó la música tarijeña a sus géneros musicales que interpreta y obtuvo una cierta aprobación por la juventud tarijeña.
El músico callejero, paralelamente es egresado de la carrera de Odontología de la Universidad  Juan Misael Saracho. “La vida me llevó por otros caminos y no he podido ejercer, quizás para un futuro, la música hoy es el eje de mi vida”, agregó.
Por otra parte, analizó la música tarijeña y dijo que tiene mucho futuro, debido a que se puede fusionar bastante bien con otros géneros musicales que se escuchan en ciudades grandes y cosmopolitas. Rescató los trabajos musicales del profesor Fernando Arduz como una genialidad.
Dentro de los mensajes ecologistas que transmite el músico en sus presentaciones callejeras, inculca el cuidado de la ciudad y el ornato público.

“La música es cotidiana no solo para los locales”

 “Gabo” expresó que los músicos de Tarija no salen a la calle para ver las vivencias de las familias que recorren las plazas, de lo alegres que se sienten cuando escuchan una canción. Así mismo dijo que el músico no debe pensar tanto en la ayuda del Gobierno, sino tener iniciativa de salir a difundir su música.
“Los artistas pecan del qué dirán, son vergüenzas inexistentes, que no debería existir, la cultura es cotidiana, no sólo se escucha los sábados en locales costosos”, manifestó.