Eduardo Gudynas: Actividad petrolera en áreas protegidas es un gran retroceso

Escrito por  JIMENA MERCADO-ANF/LA PAZ Jul 28, 2015

Durante su visita a Bolivia, el uruguayo Eduardo Gudynas afirmó que el Decreto Supremo 2366, que permite tareas de exploración y explotación de hidrocarburos en las áreas protegidas, es un retroceso sustancial en cuanto a la protección de la naturaleza, y lamentó que al gobierno del presidente Evo Morales, le cueste entender que los derechos de la Madre Tierra, no se refieren a un asunto planetario, sino a realidades locales que hacen un todo.

El especialista del Centro Latinoamericano de Ecología Social (Celas), fue invitado por el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), para hablar sobre las formas de extractivismo que se aplican en el país, identificadas en las áreas de minería, hidrocarburos y la agroindustria de la soya. En entrevista con ANF reflexionó sobre los posibles impactos de las normativas vigentes que el gobierno aprobó para acelerar intervenciones en áreas protegidas en busca de petróleo y gas.

 

ANF: Su llegada al país coincide con un momento especial, en el que el gobierno decidió flexibilizar la norma ambiental y aprobar por decreto, el ingreso a las áreas protegidas para realizar actividades de exploración y explotación de los hidrocarburos ¿Cómo evalúas la situación actual de Bolivia en tema ambiental?

 

E.G: Yo creo que estas medidas son un paso atrás en la protección de la naturaleza, y también creo que están en contra del espíritu de acompasarse a los ritmos de la Pachamama. Veo que esto tiene consecuencias ecológicas porque corre riesgo la biodiversidad de esas áreas, pero también tiene implicancias en un discurso de la protección del entorno que no que está basado en una mirada intercultural, porque hacía referencia a la categoría Pachamama. Permitir que las petroleras entren a las áreas protegidas que son específicas y han sido diseñadas para garantizar los máximos chances de sobrevivencia de las especies vivas es contradictorio, es negativo y es un paso atrás.

 

Estoy seguro que hay retroceso en cuanto a la política ambiental, pero también hay en cuanto a esa interculturalidad que trataba de recuperar una sensibilidad y un pensamiento de integrarnos de vuelta a la naturaleza, la cual era presentada como Pachamama.

 

ANF: ¿Y esto es nuevo dentro de la polìtica de Evo Morales?

 

E.G  No es nuevo, porque la administración Evo Morales ha tenido un problema en entender que la protección de la Pachamama siempre parte de salvaguardar los derechos de la naturaleza a nivel local. En cambio ha insistido con la figura de pachamama como algo planetario y ha hecho referencia a los derechos de la Madre Tierra como un planeta, como globo y como una biósfera. Eso cae en contradicción evidente porque yo tengo un discurso que habla sobre lo global, mientras dentro de mi país, mi propia naturaleza está padeciendo impactos ambientales. De hecho el punto de partida de la integridad de la tierra planetaria siempre parte de la localidad. La Pachamama tiene raíces, no es planetaria. La consideración biosférica es la consecuencia de las múltiples pachamamas en cada uno de esos rincones de los países en el globo.

 

Esta contradicción tampoco es rara, se está contagiando. En el caso de Ecuador, el presidente Rafael Correa presentó hace pocas semanas una propuesta para conformar una Corte Internacional de Justicia Ambiental, con la que estaríamos de acuerdo, pero cuando revisamos su proposición, dice que solo atendería los casos de cambio climático, con lo cual quedan excluidos los problemas ecológicos locales y regionales que están dentro de nuestro continente.

 

Otro tanto sucede con el Ministerio de Medioambiente de Perú, con el cual reduciendo el vigor con el cual trata la agenda de temas nacionales y se enfoca en la agenda planetaria del cambio climático, cuando Perú tiene la presidencia de las negociaciones para el convenio marco del cambio climático.

 

ANF: El Presidente Evo dice haberse esforzado por minimizar el impacto ambiental que ocasionaría la actividad petrolera en las áreas protegidas

 

E.G: Tampoco es raro. Los gobiernos tienden a decir que incumplir las normas ambientales de protecciones en áreas protegidas no es grave, porque se afectaría a zonas muy pequeñas. Un primer antecedente fue un ministro de medioambiente de Lula da Silva , y uno reciente en 2013 cuando el presidente ecuatoriano Rafael Correa habilitó la explotación petrolera en una zona amazónica en la reserva de un Parque Nacional Yasimú. Decía que la intervención solo sería en uno por mil de una superficie del parque y aquí el Presidente Morales ha dicho que sería el 0,04% de las superficie de las áreas protegidas. Es como decir, como te destruyo poquito, no importa.

 

ANF: Sin embargo no es tan así, porque así se tenga una intervenciónen un espacio reducido, los impactos son mayores y múltiples.

 

E.G El impacto es múltiple, se legitima la apertura a las áreas en algunos sitios intangibles. La evidencia muestra que una vez que se abren las puertas a esta flexibilización ambiental sobre el sistema de las áreas protegidas, van a aparecer permisos en otras áreas protegidas porque recordemos que las áreas de conservación son la última gran frontera que queda para la exploración minera e hidrocarburífera. Entonces si yo acepto a una empresa para una, ya me quedo sin argumentos para evitar que otra empresa pueda ingresar a otra área protegida.

 

ANF: Usted advertía que era otro riesgo acortar los tiempos de consultas a los pueblos indígenas. El Presidente dijo hace poco, que esas llamadas consultas hacían perder mucho tiempo.

 

E.G: Si, yo pienso que los términos de la Pachamama no pueden correr; los ritmos de la naturaleza exigen que esas consultas estén aclopadas a los propios ritmos de regeneración de la vida dentro de las áreas protegidas. Quiero darles un ejemplo por el lado negativo de haber olvidado estas otras velocidades. En el pasado verano en el extremo sur de Chile y Argentina hubo importantes incendios forestales que quemaron hectáreas y hectáreas de araucariasm arercis y otros árboles. Varios de esos árboles tenían más de mil años y algunos un poco más. Por lo tanto una política ambiental para recuperar los árboles tiene que pensarse en siglos y esos son los tiempos de la gestión ambiental. El patrimonio ecológico de esos árboles estaba antes de que existiera el propio Estado chileno o argentino, esta imagen se repite para el caso de Bolivia. Nosotros tenemos en las áreas protegidas bolivianas, vida que estaba antes de la propia existencia del Estado en Bolivia, vida, paisajes que se puede ir más que el milenio. Por tanto una política ambiental tiene que pensarse en esos ritmos. De esa manera las consultas ambientales no pueden acelerarse y por el contrario, si son pausadas es mejor para todos, y demostraría que el gobierno no está supeditado a los mercados globales y las empresas, que quieren que siempre corramos para darles permiso

 

ANF: ¿Por qué los gobiernos no revelan las cifras de lo que destinan para compensación ambiental?

 

E.G: En algunos casos ocultan, en otros, no la relevan porque no las tienen (cifras), porque no las hacen (compensaciones), porque es parte de una contabilidad invisible o no es contabilizada.

 

ANF: Ante esta realidad inminente en Bolivia ¿qué hacer en el caso boliviano para redurcir los impactos?

 

E.G: Para reducir impactos depende de cada área, desde mi punto de vista, no tendrían que entrarse. No comulgo con que entren y que les den recetas para mitigar. Más tarde o más temprano hay problemas.