Cuánto cuesta cuánto vale

Escrito por  Arnold Hagens* Dic 17, 2017

Como en muchos lados del mundo, también aquí en Bolivia los que gobiernan tienen sus ideas excéntricas. Planes que realmente se duda si realmente valen la pena. Esto podemos observar simplemente abriendo un periódico o caminando por las calles. Una fuente de agua, un reloj en una rotonda, un nuevo edificio en un parque, flores en lugares de tanto sol que sabemos que ni van a sobrevivir, etc.

Aprendemos que una inversión siempre tiene que tener su rendimiento, como mencioné en otra columna de opinión antes, un proyecto privado tiene un rendimiento en dinero, pero un proyecto social es más difícil de cuantificar. Los gobiernos normalmente justifican algunas inversiones con cuentos que convencen a la población de que es lo mejor. Nos dicen que mejora la estética, la seguridad, que aumenta el comercio, aumenta el turismo, etc. ¿Pero esto se prueba con evidencia?
Por ejemplo, en Cochabamba se ha hecho una renovación a la rotonda de Cala-Cala. Rotonda para la distribución del tráfico que costó más de 1 millón de Bolivianos. ¡Pero para esto se incluyó un reloj! Es mi opinión, una rotonda no funciona para la cantidad de tráfico que tiene procesar y un parque dentro de una rotonda es una mala idea porque para llegar allí tienes que arriesgar tu vida cruzando la parte vial que no está hecha para que exista personas cruzando a la rotonda. A mí me parece que lo único que han logrado es un infarto al tráfico por todos los coches que van más lento y que se distraen viendo un reloj de un millón.
De todas formas, la alcaldía hizo esta inversión para traer más turismo a la ciudad. Según la alcaldía esto justifica la inversión elevada “porque turismo genera también ingresos”. Pero yo tengo mis dudas si realmente esto se cumple. Me pregunto si en algún momento los gobiernos hacen una evaluación del proyecto para ver si realmente se logró el resultado y el impacto esperado. ¿Se aumentó el turismo? ¿Se mejoró la distribución del tráfico? ¿Cuántas personas llegaron a la ciudad por el reloj y cómo se midió? ¿Cuánto se generaba en hotelería y gastronomía antes del reloj y ahora después de tres meses?
Los gobiernos nos prometen mucho y lo ejecutan en base a esas promesas. ¿Pero quién hace la rendición de cuentas basado en evidencia? ¿Quién toma la responsabilidad si después se muestra que no había tuvo rendimiento? Simplemente para ver si el proyecto valió la pena y si se ha ejecutado bien. Según la teoría se tiene que hacer siempre una evaluación de impacto, pero es muy probable que estos informes se estén empolvando y no se hagan públicos como lo son las propagandas de la realización de la obra. Sería lo más justo publicar si realmente tiene el impacto deseado o no para que se abran las puertas a que la población decida sobre lo que le conviene o no.

*Arnold Hagens, Magister en Negocios Internacionales