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Agua radiactiva de Fukushima fue al mar

Escrito por  Jul 29, 2013

Antonio Fatiguso (ANSA)
Tepco, la compañía gestora de la central nuclear de Fukushima, gravemente dañada tras un sismo y tsunami el 11 de marzo de 2011, admitió hoy por primera vez que las aguas radiactivas acumuladas bajo los reactores terminaron en el Océano Pacífico.

El anuncio se produjo tras la victoria electoral de los liberal-democráticos del premier Shinzo Abe, quien junto con sus aliados del New Komeito logró mayoría absoluta en la Cámara Alta, sorteando el obstáculo del parlamento dividido y sentando sólidas bases para su futura acción de gobierno.
La sincronización provocó legítimas sospechas: el premier, así como buena parte de su partido y el gran lobby industrial, es uno de los más convencidos partidarios de relanzar los reactores nucleares, de los cuales hay en funcionamiento sólo dos sobre un total de 50.
A principios de julio, tras registrarse un aumento de la contaminación registrada en la falda, la Nuclear Regulation Authority (NRA) -la agencia nipona de seguridad nuclear- había presentado sin medias tintas la hipótesis de que el vuelco al mar pudiera haber sido continuo desde el sismo y tsunami de 2011.
Tepco, sin embargo, dijo no estar “en condiciones” de confirmarlo.
“Quisiéramos presentar nuestras más sentidas disculpas por haber causado graves preocupaciones a muchas personas, sobre todo a las de Fukushima”, afirmó Masayuki Ono, el principal responsable de Tepco, en una conferencia de prensa.
Según las muestras relevadas, el impacto de la fuga se considera “contenido” por los cercos colocados en torno a los reactores, mientras las inyecciones de silicato de sodio en la parte del dique erigida como protección ante mar abierto habrían frenado la dispersión.
A principios de mes, la contaminación en la falda había mostrado valores en neta suba, hasta multiplicar por 110 la cantidad de cesio 134 en las muestras recogidas entre el océano y los reactores.
 Esta tarde, (23/07/13) el vocero del gobierno Yoshihide Suga dijo que los planes no cambian: serán reactivadas las unidades que la NRA “considere seguras: la energía a bajo costo es necesaria para la Abenomics”, la receta del premier para relanzar la economía.
Para Abe, de todos modos, no es una apuesta menor: los sondeos indican que la mayoría de la población es contraria a la energía atómica para uso civil, con mayor razón después de que casi 2.000 trabajadores de Fukushima son considerados en mayor riesgo de cáncer de tiroides.
Taro Yamamoto, un actor activista contra lo nuclear y ahora nuevo senador independiente, prometió dar batalla. Por su parte el premier, en la conferencia de prensa post elecciones, dijo querer concentrarse en la economía, intentando ahuyentar los temores de quienes piensan que ahora pueda poner la atención en la parte más nacionalista de su programa, modificando la Constitución pacifista.
Tal modificación podría tener reflejos en las relaciones, ya tensas, con China y Corea del Sur, que hoy -aunque con tono esfumado- no dejaron de expresar fuertes dudas.
La relación entre Japón y China es “una de las más importantes”: por eso, indicó Abe, de parte de Tokio hay apertura al diálogo ministerial y al máximo nivel entre dirigentes para que ambas partes “hagan esfuerzos”.
 La primera prueba es el 15 de agosto, día de la derrota en la Segunda Guerra Mundial: si va al santuario nacionalista Yasukuni, el premier irritará al mismo tiempo a Pekín y Seúl.