Actuar egoístamente para hacer el bien

Escrito por  Matthew Glezos Dic 26, 2017

Matthew Glezos, canadiense. Magíster en administración de empresas

A menudo oímos hablar de grandes compañías tecnológicas que se dirigen a los proyectos de emprendimiento social como Project Loon de Google y multimillonarios como Elon Musk, que intentan hacer que los proyectos ecológicos como el automóvil eléctrico para que sea más asequibles. Sin embargo, muchos que quieren trabajar en esta ruta a menudo lo hacen iniciando su propia empresa de riesgo social. Las empresas como Google pueden darse el lujo de apostar en un proyecto extraño y podrían aumentar fácilmente la financiación de las ideas que parecen prometedoras.

Pero para muchas empresas el flujo de caja es un problema constante y puede ser incluso más difícil para aquellas donde el retorno de la inversión es la medida para el éxito. Entonces, ¿cómo hacen estas compañías?
Para la mayoría, el problema surge con una crisis de identidad. Estos grupos son un híbrido entre las ONG y las nuevas empresas tradicionales, que desean mejorar la calidad de vida de varias comunidades y al mismo tiempo buscan un retorno de su inversión. Hay grupos capitalistas de riesgo que se centran en estos proyectos, como el grupo londinense Bethnal Green Ventures, que comprende la diferencia entre una ONG y un emprendedor social. Para Bethnal Green Ventures invertir en una pequeña participación en la empresa significa apoyar a esta empresa aunque en porcentaje no sea mucho en comparación con las inversiones en empresas normales.
Para aquellos que quieren cambiar el mundo para mejor, mi sombrero está listo para una venia. Para que realmente marques la diferencia necesitas contar dos historias, lo bueno que estás haciendo y el dinero que estás ganando. Estas nuevas empresas deben contar la historia de que no son una organización benéfica y quieren su tajada también. Ser rentable y hacer una buena acción es posible. Esa será la respuesta cuando los inversores potenciales formulen la inevitable pregunta: “¿Por qué no te convertiste en una ONG?”
El gobierno como siempre puede jugar un papel importante en esto también. Dado que estas empresas de nueva creación deben hacer que cada dólar cuente, es importante que las agencias gubernamentales acojan a estos grupos que desean ayudar a las personas y facilitarles su ingreso. Por ejemplo, al reducir los requisitos de Visa y ofrecer ventajas fiscales durante los primeros años de funcionamiento en el país.
Ser un emprendedor social es una causa noble pero difícil. Si se logra demostrar que se puede ganar dinero en este tipo de empresa y al mismo tiempo lograr un sueño, es posible. Aquí está la esperanza de que usted puede hacerlo realidad.