El problema de analfabetismo tecnológico

Escrito por  Matthew Glezos* Nov 21, 2017

La tecnología tiene una forma de cambiar nuestras vidas, cambia la forma en que trabajamos, comunicamos y compartimos información, y parece que cada vez que activamos las noticias, las compañías tecnológicas anuncian el avance más reciente. Sin embargo, con el aumento de la innovación tecnológica, a menudo nos olvidamos preguntarnos: “¿Qué pasa si no sabemos cómo utilizarlo?”

Por supuesto, las compañías tecnológicas pasan años enfocándose en la usabilidad de sus productos y los pequeños inconvenientes pueden ser la diferencia entre el éxito y el fracaso, pero estas medidas generalmente están orientadas a un mercado que tiene cierta alfabetización tecnológica. Para aquellos que tienen una experiencia limitada con una computadora o un teléfono inteligente, a menudo estas empresas no pueden hacer mucho para que sus productos les resulten atractivos.
A pesar de que esto puede parecer trivial para las empresas que se centran en la innovación social, el analfabetismo tecnológico podría ser un serio obstáculo para iniciar su proyecto. Incluso los profesionales más experimentados podrían tener problemas para encontrar empleo si no pueden incluir conocimientos informáticos básicos en su currículum vitae.
En los Estados Unidos, el 62% de los empleos requieren el uso de Internet y la disponibilidad de puestos de trabajo para aquellos que no tienen habilidades tecnológicas están disminuyendo continuamente. Si la sociedad no mejora sus índices de alfabetización informática, podríamos enfrentar un desempleo severo en todos los grupos demográficos a medida que las computadoras y los programas de inteligencia artificial comiencen a superar a la mente humana.
Muchos señalarán que la generación más joven está haciendo su parte al ser los principales usuarios de computadoras, teléfonos inteligentes y redes sociales, pero la adopción y la creación informática son, lamentablemente, dos cosas muy diferentes. Esta misma generación que está pegada a sus teléfonos inteligentes no solo no tiene habilidades de codificación, sino que también tiene conocimientos limitados sobre muchas habilidades informáticas que ya son vitales para realizar muchas tareas en el trabajo, como la creación de hojas de cálculo que pueden analizar grandes volúmenes de datos críticos y preparando el diseño de presentaciones en reuniones y otros.
Los distritos escolares de todo el mundo ya incluyen más cursos en el plan de estudios aunque esto es un desafío en países donde el acceso a la computadora es difícil. Para aprender las habilidades informáticas más básicas, se requiere de la última tecnología. Compañías como Google están proporcionando herramientas en línea para ayudar a digitalizar la fuerza de trabajo. Es hora de ver la alfabetización tecnológica como la nueva alfabetización y si los países no se esmeran para mejorar este alfabetismo se quedarán atrás de esta economía en rápida evolución y harán que sea más difícil adoptar las tecnologías que podrían sacar a muchos de la pobreza.

*Matthew Glezos, canadiense. Magister en administración de empresas