Chile hace gesto a Colombia por polémica con Chávez a horas de cita entre Piñera y Santos

Escrito por  Jul 25, 2010

Ayer en la tarde, el canciller Alfredo Moreno sostuvo una extensa reunión en La Moneda con el Presidente Sebastián Piñera. A la salida, el ministro hizo un gesto a la postura de Colombia tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre Bogotá y Caracas, decretada el jueves por el Presidente Hugo Chávez.

 

Este último había anunciado esta medida luego que el gobierno colombiano de Álvaro Uribe denunciara el mismo jueves en la OEA -exhibiendo fotografías- la presencia de guerrilleros de las FARC en territorio venezolano. Hecho que ha sido negado tajantemente por ese país.

En ese contexto, Moreno no sólo hizo ayer un llamado al diálogo entre ambas naciones, "que permita ir superando las dificultades que tienen". En un alineamiento con la postura de Uribe, agregó que este proceso "también permita tener las condiciones para luchar contra el terrorismo y contra el narcotráfico, problemas que no sólo afectan a esos dos países amigos, sino también a todos los del continente".

Los dichos de Moreno se produjeron poco después de que el Departamento de Estado de EE.UU. pidiera tomar "en serio" e investigar la denuncia de Colombia.

La señal chilena hacia Bogotá se produce en la víspera de la visita que realizará el Presidente electo de ese país, Juan Manuel Santos, quien cenará con Piñera esta noche y sostendrá un nuevo encuentro con el gobernante en un almuerzo el lunes en La Moneda.

Mientras a la primera cita asistirían los presidentes de la UDI y de RN, Juan Antonio Coloma y Carlos Larraín, al almuerzo en Palacio serían convocados los titulares del Senado y de la Cámara de Diputados, Jorge Pizarro (DC) y Alejandra Sepúlveda (PRI).

Piñera, además, viajará a la asunción de Santos el 6 de agosto, en Bogotá.

Presión de la Alianza

Según dicen en el Ejecutivo, la Cancillería chilena ha monitoreado al detalle el fuerte quiebre entre Colombia y Venezuela. Y en el Gobierno dicen que será uno de los temas fijos de la conversación entre Piñera y Santos, quienes comparten una afinidad política y una estrecha relación personal.

El jueves en la tarde, el senador Jovino Novoa (UDI) telefoneó al canciller Alfredo Moreno. En el diálogo, dicen en el oficialismo, se abordó la necesidad de que Chile diera alguna señal en favor de Uribe. El argumento del senador fue que las FARC han sido vinculadas a la preparación militar de grupos violentistas mapuches, por lo que cualquier intento de ayudarlas -en este caso de Venezuela- afecta a Chile.

"Chávez no puede pretender que ante las sospechas de ayuda de su gobierno a las FARC, el resto de América Latina se mantenga indiferente", dijo ayer Novoa.

Con todo, el ministro habría pedido cautela. Porque más allá de la postura en la Alianza, en Palacio reconocen que se trata de un escenario complejo de otra forma se podría endurecer las posturas y complicar el escenario al propio Santos.

En segundo lugar, en Santiago mencionan que cualquier señal dura hacia Caracas podría reabrir la polémica de la última semana, cuando Chávez -más el Parlamento y el Consejo Electoral venezolano- criticó el acuerdo del Senado chileno de enviar observadores a las elecciones parlamentarias de septiembre.

Presidente (s) del PS solidariza con Venezuela y visita a embajadora

El presidente (s) del Partido Socialista (PS), Juan Valdés, y el dirigente Guido Camú se reunieron ayer con la embajadora de Venezuela, María Lourdes Urbaneja, para entregarle su respaldo tras el quiebre de las relaciones con Colombia.

Valdés afirmó que hubo una "acusación incomprensible" por parte de Álvaro Uribe y reiteró su solidaridad con Venezuela. A su juicio, el gobernante colombiano "no conversa con su vecino y no utiliza los organismos internacionales para evitar este tipo de conflictos, frente a esto solidarizamos con el país venezolano" y reiteró la necesitar de reflotar el diálogo.

Además, fue consultado sobre el sentido de las declaraciones del presidente PS, Fulvio Rossi, contra el gobierno de Hugo Chávez. "En la vida uno no siempre está obligado a tener una opinión común, este es un partido democrático (...) lo que sí ha señalado es que tiene diferencias con el gobierno de Chávez, pero son personales", afirmó.