Arizona: entre el temor y el éxodo

Escrito por  Jul 11, 2010

Algunos ya han puesto tierra de por medio. Las agencias de alquiler de viviendas y los colegios dan fe de ello.

Pero la mayoría de los inmigrantes irregulares mexicanos que viven en Arizona, casi medio millón, «ponen en orden sus cosas y esperan», dice el cónsul general de México en Phoenix, Víctor Manuel Treviño. Los «ilegales» que ya han abandonado Arizona se han movido, como es lógico suponer, a otros estados de la Unión. Son los menos quienes han regresado a México.

 

El 29 de julio es la fecha marcada en rojo en el calendario: ese día, salvo que una juez federal lo impida, entra en vigor la ley SB-1070, que permite a las policía locales detener a cualquier persona sospechosa de estar irregularmente en el país, lo cual supondría un delito penal. «El origen de esta ley es evidentemente político, en pleno año electoral —dice Triviño—. Pero nuestra obligación es defender la dignidad y los derechos civiles de nuestro compatriotas ante una ley que, basándose en las características raciales de las personas, afectará a inmigrantes legales e ilegales y a norteamericanos de pleno derecho».

Por lo pronto, los cinco consulados de México en Arizona recomiendan a sus nacionales que respeten todas las leyes y reglamentos, eviten conflictos en la vía pública y en sus domicilios, porten siempre consigo su documentación y hagan valer sus derechos ante una posible detención. A tal fin han puesto en funcionamiento un teléfono gratuito de ayuda permanente.

Arizona vivió en la última década un importante desarrollo económico e industrial, que atrajo mucha mano de obra extranjera. El mayor control fronterizo desde el 11-S también facilitó la inmigración ilegal por esta parte de la linde entre México y EE.UU., puro desierto difícil de vigilar. Pero la crisis financiera de 2008 golpeó muy fuerte «y, a la hora de buscar culpables, se eligió la parte más débil, el inmigrante; y, además, criminalizándolo al vincularlo injustamente con el crimen organizado y el narcotráfico», señala el diplomático.