El estadio de Uriondo se impregna de color y arte

Escrito por  CESAR CUEVAS/EL PAÍS Mar 11, 2017

Uriondo vive y respira ya el X Encuentro del Arte y el Vino, entre las esculturas en metal y los murales que trabajan los artistas plásticos nacionales e internacionales que visitan el municipio vitícola para rendirle un tributo.

El País eN conversó con algunos de ellos para conocer el trabajo que realizan en esta ocasión en la plaza y el estadio de El Valle.

Un estadio con arte
A pesar de la intensa lluvia registrada en la pasada jornada, este viernes rigiéndose al horario, los artistas que hacen parte del Encuentro del Arte y el Vino empezaron su trabajo al aire libre en el municipio de Uriondo dándole vida poco a poco a las complejas obras de arte con el que agasajarán a sus anfitriones.
Así, el escultor Adán Hoyos, de Puerto Suarez, Santa Cruz, quien participa por segunda vez de encuentro, tiene ya en la plaza de Uriondo iniciada hasta la cintura y las estructuras básicas del resto del cuerpo en metal de una obra que representará a un productor de uva.  “Estamos tratando de dejar algo más para El Valle que parte de la historia de Bolivia y un buen lugar para conocerlo y disfrutar de su cultura y su artesanía”, manifestó el artista cruceño.
El resto de los artistas se concentran en la construcción del estadio municipal para decorar su frontis con su arte y dejar su huella en esta obra. Las mismas son de dos tipos, varios murales en mosaiquismo y cerámica, y un macromural de pintura.
Entre los mosaiquistas está la reconocida tucumana Patricia Nader, quién ya visitó Tarija hace algunos años para trabajar en uno de los murales de “la Copa” elabora un trabajo que representa la producción de vino. “Estoy representando una abstracción del trabajo del hombre, su entorno y la uva”, explica la artista.
Como ella, la marplatense María Ana Cozzi trabaja en una obra sobre la base de mosaico, vidrio y cemento titulada “Ensueños de Vendimia” y que representa la producción vitícola en relación a la madre tierra. “Es la Pacha, mujer vendimia, dadora de vida, generosa que se transforma en uva para luego formar el elixir del vino y traer la ambivalencia dionisiaca que permite el disfrute la alegría y el placer, así como el exceso, el desbordo, el caos y la locura”, describe su trabajo la argentina.
Irene Luparia  y su ayudante Cecilia, oriundas de La Plata, por su parte investigaron bastante sobre las danzas, la vestimenta y la cueca antes de venir, por lo que trabajan en la representación de una mujer cantando con la caja y dos bailarines a los lados entre la vegetación mientras un cóndor sobrevuela la escena. “Encantadas de haber sido invitadas a este encuentro y dejarles nuestro trabajo a Uriondo, pues nos parece importante esta idea de transformar el pueblo en un museo a cielo abierto muy importante”.
La representación nacional en esta área se hace sentir a su vez a través del cruceño Adolfo Torrico, quien realiza una obra que representa a una mujer saliendo del viñedo, que según cuenta el artista fue lo primero que vio al llegar. “Quiero terminar el mural lo más pronto posible para caminar el pueblo y conocer un poco de lo que nos brinda Tarija”, contó el mosaiquista.
La cochabambina María René Camacho trabaja en conjunto con la tarijeña Rosario Molina en una obra que representa el rostro de una mujer cuyos cabellos se convierten en uvas que girarán alrededor de todo el estadio como pelotas de futbol. El mural tendrá una dimensión de cuatro metros de ancho por dos veinte de alto.
En los murales en pintura, Gerardo Rivera, de México, trabaja en el macromural colectivo de ocho módulos junto a sus compatriotas Julio Bárcenas y Carmina Orta, los colombianos Carolina Jaramillo y Julián Reyes, el peruano Jaime Canaza y tarijeño Ruddy Ramos. “La idea es trabajar en una integración arquitectónica, que es todo un reto porque en ella tenemos que ceder un poco la individualidad para lograr un resultado mayor”, dijo.