Ministerio de Trabajo inició proceso contra la firma Sinohydro

Escrito por  LA PAZ/ERBOL Sep 29, 2016

Una inspección realizada por el Ministerio de Trabajo constató que la empresa china Sinohydro incurrió en varios maltratos contra trabajadores bolivianos, entre ellos evidenció que cada persona tiene sólo un colchón y una frazada para dormir,

existe discriminación al momento de comer e incluso se encerró a un grupo de obreros para ocultar las infracciones.  
Ante las evidencias encontradas, la entidad gubernamental inició las acciones judiciales para sancionar a Sinohydro con una multa de 120.000 bolivianos, por infracción a leyes sociales.
La verificación se realizó el 26 de julio en el campamento de la empresa china, ubicado en el Municipio de Padilla en Chuquisaca, donde se construye  un tramo de la Diagonal Jaime Mendoza.
La comisión inspectora constató que muchos de los trabajadores provenientes de la zona oriental del país, que habían sido contratados por un súbdito chino en sus localidades de origen, fueron encerrados en una de las construcciones a fin de que no se pueda evidenciar el incumplimiento a las normas laborales, dice una nota de prensa del Ministerio de Trabajo.
“Estos trabajadores no contaban con ropa de trabajo, perciben un sueldo inferior al salario mínimo nacional, además no contaban con los seguros corto y largo plazo”, agrega el comunicado.
Asimismo, se pudo evidenciar que la mayoría de los trabajadores no cuentan con la ropa de trabajo adecuada y medidas de seguridad aptas. Inclusive se constató que la mayoría de los obreros constructores debe llevar sus propias herramientas, las cuales se encuentran desgastadas y, por ende, realizan los trabajos con herramientas improvisadas.
Según el Ministerio de Trabajo, la empresa china “no brinda ambientes adecuados para el pernocte de los trabajadores, que cuentan solamente con un colchón y una frazada por obrero”. La inspección reveló también que Sinohydro no cuenta con el comedor para trabajadores que exige la ley.
“Los obreros bolivianos ingieren sus alimentos en plena construcción, mientras que los súbditos chinos cuentan con la comodidad de un comedor exclusivo para ellos. Este aspecto denota una discriminación”, señala.
El Ministerio aseveró que el personal chino en el campamento no contaba con sus respectivos pasaportes, así como los documentos que demuestran cumplimiento a normas laborales, como el pago de subsidios prenatales y aportes a las AFPs.