Mancha urbana de Tarija crece y consume las áreas boscosas

Escrito por  ALEJANDRO ARAOZ / EL PAÍS Feb 19, 2016

En Tarija, los planes de ordenamiento territorial no se siguen y los lugares boscosos destinados para áreas verdes, muchas veces son avasallados por asentamientos u otros fenómenos sociales, debido al crecimiento de la mancha urbana. Por ello se vuelve imprescindible proteger la poca vegetación que tiene la ciudad y conectar los bosques y áreas verdes para su supervivencia.
Si se haría una planificación del plan del uso del suelo, las áreas verdes se tendrían que mantener, como el bosque de Aranjuez que está vinculado a los márgenes del  río Guadalquivir. “Si uno mira imágenes satelitales del departamento de Tarija, uno puede observar manchones vegetales que deben estar conectados y no separados como islas”, explicó Marcela Pino, coordinadora de Conservación, organización no gubernamental (ONG) Naturaleza Tierra y Vida (NATIVA).
Omar Ortiz Bulegio, de la Autoridad de Fiscalización y Control de Bosques y Tierra (ABT), dijo que no se sabe claramente qué tipo de bosques tiene el departamento y en qué estado están. Recalcó que es importante que se socialice la situación de los bosques.  “Hay que conservar las áreas verdes que están establecidas dentro del ordenamiento territorial del departamento y de la provincia Cercado”, agregó.
“Son importantes los bosques porque son reguladores del micro clima. Las regiones fitogeográficas son microreguladoras del clima y cualquier conjunto de árboles forman un bosque, porque crean un microclima dentro de su área y generan una actividad dinámica en esa zona, con relación a los aspectos de la tierra, agua y aire”, explicó.

Bosques urbanos
Bosques urbanos son aquellos que se encuentran en el radio de la ciudad y corresponden a un área de una cobertura vegetal boscosa, con árboles y matorrales correspondientes al mínimo de una hectárea y proporcionan un hábitat de biodiversidad, donde se conjuga flora y fauna que crea servicios ambientales, explicó Zamora.
“Un bosque es considerado un área verde, no debe ingresar la mano del hombre, necesita humedad, sol, aire y generar nuevos árboles. Si se hace una intervención en el bosque se estaría eliminando los árboles que están creciendo, no permitiendo la dinámica de crecimiento natural, más aún en los bosques urbanos de Tarija, se debe hacer un tratamiento silvicultural y no extraer lo productivo”, explicó Ortiz.  
Zamora mencionó que dentro del valle central de Tarija se puede encontrar diferentes formaciones vegetales, acacias, sauces y churquis que comprenden una cobertura vegetal caducifolio adaptado a un clima seco de vegetación espinosa, rala, adaptado a un tipo de precipitación aproximada de 600 mililitros de un clima muy seco.
Ortiz dijo que el bosquecillo de Tomatitas es una formación inducida, de plantación de eucaliptos. La ampliación de la frontera de radio urbano hace que se ingrese a serranías que tienen formaciones boscosas y se causa un daño importante
“El eucalipto como un árbol de gran envergadura y raíces casi superficiales, es peligroso debido a que los vientos fuertes pueden derribarlo y causar serios daños”.
Por otra parte, señaló que no hay medidas de mitigación que no solo deben ser de reforestación en las áreas de impacto de aperturas de caminos, sino que hay que trabajar en la reposición de la dinámica natural de los bosques.

Los bosques condicionan la calidad  de vida

 La función de las áreas verdes y bosques urbanos es evitar que la temperatura suba, tiene un efecto regulador y refrigerante, crea un microambiente, genera oxígeno, amortiguan el sonido que generan las movilidades y sobre todo aminora los efectos de los cambios climáticos.
En New York los barrios caros son aquellos que cuentan con árboles, porque el contar con áreas de vegetación mejora notablemente la calidad de vida, son importantes las plazas, parques, áreas verdes, lugares de esparcimiento y distracción.