Especies de plantas nativas ayudan a conservar el medio ambiente

Escrito por  JORGE SALOMÓN /EL PAÍS EN Feb 11, 2015

Especies de árboles de la familia de las leguminosas como el molle, el churqui, el tarco, el jacarandá, entre otras nativas del valle central de Tarija son ideales para reforestar y conservar un ecosistema saludable.

En el departamento de Tarija existen dos ecorregiones diferenciadas que son los Andes Tropicales y el Chaco, dentro de las cuales existen ecosistemas que se organizan y diferencian territorialmente en función a variaciones geográficas, altura, luz, tipos de suelo, interacciones entre lo geológico, físico y biológico del ambiente.

Sistemas
Para encontrar un “equilibrio” entre el ambiente, las plantas nativas y las que fueron introducidas por el hombre desde otras regiones o países, es necesario promover el uso de sistemas agroforestales que diversifiquen el suelo y coadyuven a una mejor conservación del ecosistema, señaló el biólogo, Donovan Osorio.
Osorio quien es especialista en biogeografía, en los últimos años estudia la flora arbustiva y arborescente de los diferentes ecosistemas existentes en el departamento de Tarija y realizó publicaciones al respecto en los que describe las características de la flora y vegetación de cada región y como conservarlas.
En el caso de Tarija, la flora de la campiña está compuesta de vegetación y árboles de distintos orígenes, las frutas y muchas plantas forestales y ornamentales no son nativas, en algunos casos las mismas pueden ser perjudiciales al ecosistema si es que no se realiza un manejo integral y se diversifica y combina la producción del suelo.
Osorio sugiere imitar al entorno que no está constituido por una sola especie y se refiere a sistemas agroforestales donde se optimice el uso del agua, el suelo y se combine la producción agrícola con otra vegetación de diferente nivel ecológico, sin dejar el suelo desnudo; por ejemplo asociar los monocultivos con  hierbas aromáticas como la ruda, la quirquiña, y otras que ahuyentan plagas no deseadas.
“Se debe combinar la agricultura con árboles, creando microclimas y se puede usar la flora y fauna para una agricultura ecológica y sin uso de pesticidas, lo ideal es promover sistemas agroforestales multiestrato, combinando especies de árboles nativos, con especies adaptadas y cultivos de germoplasma nativo y no nativo, todo debe ir acompañado de un manejo del agua más adecuado y un mejor uso del suelo”, recomendó.
Para la rehabilitación del suelo y ante el problema de la erosión en el Valle Central de Tarija, los arbustos y plantas nativas también son recomendables porque consumen menos agua que otras plantas traídas de otros ecosistemas, existen varias especies como: algarrobillos, taquillos, tolas, amancayas, sunchus y otros que pueden ser utilizados.
De acuerdo a los estudios de Osorio, una buena proporción de la vegetación de la campiña y la ciudad de Tarija está compuesta por especies nativas, que se deben conservar y difundir, aunque existen plantas de otros ecosistemas dentro el departamento de Tarija como lapachos o el timboy que se han adaptado bien al valle Central y también son recomendables, pero tomando las previsiones para un manejo adecuado del ambiente, el suelo y el agua.
“Para la reforestación y ornamentación de la ciudad y sus alrededores se deben evitar especies tóxicas ornamentales que han sido introducidas como la tevetia, nerium entre otras, y lo más recomendable es trabajar para recuperar especies nativas de arbustos y otro tipo de vegetación que siempre responderán mejor a las características del ecosistema”, finalizó.

El uso de pinos y eucaliptos no es recomendable

Para rehabilitar suelos, en la ciudad de Tarija y la Provincia Cercado se utiliza bastante pinos y eucaliptos que están adaptados al entorno del valle central, pero de acuerdo al biólogo Donovan Osorio no son especies recomendables para el entorno de Tarija porque tanto el eucalipto, como el pino necesitan gran cantidad de agua, con la que no se cuenta en la zona.
El caso del pino, es aún más crítico porque necesita un espacio libre a su alrededor para estar en buenas condiciones, lo que se dificulta en lugares como Tarija donde la biodiversidad por área es mayor.