Don Honorio Méndez O., El Picacho y “El Escuadrón Méndez”

Escrito por  Por Raúl Montellano Méndez Mar 19, 2015

Aproximadamente a 3 km. De la Localidad de San Lorenzo,  prov. Méndez cantón Lajas se encuentra la  ex-propiedad que fue de don Honorio Méndez O. conocida como “El Picacho” y se encuentra en la rivera del Río Guadalquivir, lugar donde precisamente en medio del río se encuentra enclavada una majestuosa masa rocosa de elevada altura que tipifica  al lugar, razón de su nombre, su belleza es realzada porque en ambos lados se forman hondas y hermosas  pozas  formando un balneario natural que en otros tiempos era visitado frecuentemente por muchas familias tarijeñas y sanlorenceñas que cordialmente don Honorio los recibía sin restricción alguna. Había mucho movimiento en ése lugar porque además funcionaban los dos molinos de granos construidos por don Honorio, que se encontraban distantes a unos 50 metros del mismo picacho. En  todo tiempo era un verdadero espectáculo ver a ciudadanos y paisanos campesinos y mozas que venían con sus animales de carga, burros, mulas y caballos que llenaban los corrales. Justo frente a los molinos había un gran vado adecuado para saciar la sed de la hacienda que no se resistía a la tentación de tomar un saludable baño y después revolcarse  en los bancos de arena que se formaban. Toda persona que pasaba por el camino hacia Canasmoro tenía la oportunidad de ver al paso esa hermosa vista que ofrecía el cauce del río, el picacho mismo, sus pozas y aguas abajo la enorme plantación de sauces a ambos lados del río con sus orillas encolchadas por las rojas raíces de los grandes sausales que se divisaban, sin  igual en toda la región. Eso era “El Picacho” , tenía un significado de gran amistad, inspiración, contacto con la naturaleza, descanso paz y amor para toda persona que visitaba a don Honorio que en ocasiones también tenía sus invitados especiales y no tenía reparo en carnear una res, cerdo o ganado menor como cabras y ovejas.

Don Honorio contrajo matrimonio con doña Zenobia Espíndola G., compraron esa propiedad y con mucho tino determinaron la ubicación para la construcción de su casa de hacienda en la parte de mayor dominio del lugar casi perpendicular al picacho, la construyeron con mucha dedicación y amor, como don  Honorio era experto constructor de molinos ya que construyó en varios otros lugares también construyó los dos molinos de “El Picacho” y la acequia de agua de algo mas de un kilómetro para éste fin y para riego de la propiedad rompiendo la roca en varios sectores, los corrales, y el garaje siendo sus últimas construcciones la pirca de aproximadamente unos 200 metros que hizo al lado del camino carretero, luego el garaje, su posterior ampliación y finalmente los pesebres para sus caballos. Como la propiedad abarcaba hasta la quebrada de Leopoldo Fernández por el Norte y debido a que en ese lugar el río afectaba con sus riadas allí construyó tres grandes reparos  contiguos empleando postes de sauce, rama de churqui y piedra  y se convirtió en un balneario, bello lugar de paseo y baños que se lo vino a llamar “El salón verde de don Honorio” como lo recuerdan muchos paisanos.

Siempre don Honorio y su esposa se levantaban mucho antes del alba para preparar las labores agrícolas y de su industria molinera que consistían cotidianamente en atender al personal en sus necesidades alimenticias dando el desayuno, la coca, su pillagua, asignación de labores, preparación de sus herramientas, traslado al lugar de las faenas, control de sus labores en forma disciplinada y respetuosa. Proseguían las labores domésticas con la alimentación de caldeos, almuerzo, merienda y cena con periodos de descanso. En su misma casa tenía un cuarto de herramientas y accesorios agrícolas y una gran herrería para arreglo general de esas herramientas,  hacer herrajes para los caballos y las rejas para fabricar los arados con todos sus implementos y también para atender los requerimientos del molino en su mantenimiento permanente picando las enormes piedras y arreglos del rodezno y de la acequia que además del molino proveía agua  para el riego general de la propiedad. Aparte de las faenas de campo las tareas eran múltiples como ordeñar las vacas y chivas, procesar la leche para elaborar quesos, dulce, cuidar el pastaje de toda la hacienda, traer agua del río tinajas o baldes y subir una cuesta empinada hasta la casa en unos 25 metros de altura en relación al cauce del río, preparar la leña para la cocina y el horno seleccionando la palizada para otros usos, acumular forrajes secos para hacer los percheles y forrajes frescos para alimentar el ganado porque tenia que verse vigoroso y sano como norma, cuando se sacrificaban cerdos también se preparan ricos chicharrones y quesos, cuando eran  reses había que proceder a la charquiada, secarla y acumular el charqui en grandes chipas de cuero tejido y muchas otras tareas más.

En época de cosecha era otra gran actividad en el procesamiento de frutas, elaboración de vino, acumulación de granos, tubérculos  y otros, el tema es que nunca faltaba que hacer para todos y don Honorio exigía a todos por igual ya que no le agradaba que alguien estuviese ocioso, tenía su dicho que era: “Thaquen maíz pa` que pallen estos ociosos” queriendo decir que siempre se debe buscar una ocupación. Muchos no lo entendían como una forma de disciplina y buen hábito personal de comportamiento y lo tomaban como un hombre insoportable arruinado y muy exigente. Lo que él quería era que la persona no adquiera el vicio de la pereza. Solo pasando el tiempo se llega a valorar ésta actitud.

 

 

 

Su deleite era ver bien cuidados su sembradíos, plantaciones de frutales y su hacienda semoviente pero su obsesión era tener buenos caballos, domarlos personalmente y lograr que cada animal perfeccionara su paso como el quería, una persona mayor que lo conoció comenta lo siguiente: “Era un verdadero amansador de caballos ponía arena en las alforjas y para que sean braceadores les ponía pequeñas bolsas de arena en las patas delanteras como mancuernas y los llevaba a andar por el río”. Con su perseverancia y coraje lograba de dominar el caballo en el potrero y luego en otra fase lo sacaba al camino que pasa a Canasmoro justo por frente de su casa de hacienda y recorría el trayecto que va desde la quebrada de don Saturnino (Capilla La Merced de la familia Morales) en la parte Sur hasta la quebrada de doña Rosa kjosa (Rosa Benites) en la parte Norte, iba y venía hasta que el caballo se volvía dócil y finalmente tomaba el paso, decía que quedaba como un coche  para hacerle lucir sus bridas y ensillados chapeados que los usaba especialmente en los grandes desfiles cívicos del 15 de abril,  al igual que otros buenos jinetes de su época  con quienes imbuidos de gran sentido patriótico y civismo fundaron el legendario “Escuadrón de Méndez”, que comandó don Honorio hasta pasado el año 1955,para rendir homenaje a nuestro máximo héroe chapaco Cnl. Eustaquio Méndez, cuya sangre también corría por sus venas.

Como antecedente histórico, con motivo de celebrarse la efemérides cívica departamental del 15 de abril de 1941 don Honorio Méndez fue invitado a la tribuna oficial  en su condición de comandante y fundador del “Escuadrón Méndez” de caballería como personaje representativo que fue, como lo atestigua el siguiente reporte  publicado en el semanario “Noticias” del 18 de abril de 1941 bajo el titulo de “Grandioso desfile del 15”, en el acápite pertinente dice: “.....Discurso: Seguidamente tomó la palabra el Gral. Enrique Alcoreza, Prefecto de La Paz y pronunció un bello discurso patriótico, haciendo resaltar la meritoria raza de los Uriondo, Méndez, Rojas y Avilés. Terminó haciendo entrega de una hermosa bandera tricolor obsequiada a nombre del pueblo de la Paz para el “Escuadrón Méndez”, compuesto de jinetes campesinos, cuyo representante más autorizado es el bisnieto del héroe don Honorio Méndez que se hallaba presente en la tribuna oficial. Este acto mereció un estruendoso aplauso de la muchedumbre. El diputado por la provincia Méndez, Alberto Rodo Pantoja con la emoción cívica y la elocuencia que le es peculiar agradeció el valioso y patriótico obsequio. Escuadrón de jinetes: Sobrepasó toda expectativa, emocionando enormemente a propios y extraños, la presentación de los campesinos de las provincias Cercado, Méndez, Avilés y Arce. Fue algo grandioso, único, que puso de relieve el patriotismo y el valor del pueblo chapaco tarijeño, que montado en su brioso caballo, vistosamente enjaizado, luciendo lujosa vestimenta y orgulloso de sí mismo como buen jinete y como magnífico hombre de trabajo y de lucha, ciudadano conciente y útil, demostraron a las claras quién y cómo es el campesino, digamos el “chapaco” tarijeño, ante los personeros del gobierno, que los aplaudían frenéticamente sorprendidos de tan magnífico acto cívico. Muchas mujeres también campesinas, montaban a caballo formando parte en el desfile. Calculamos en mucho mas de dos mil los jinetes que desfilaron la tarde del 15, en interminable columna de caballería criolla. Este fue el número de mayor agrado, desbordando el entusiasmo público”.

Esta crónica nos demuestra: 1) La gran trascendencia que tenía el desfile cívico en aquella época con la participación del “Escuadrón Méndez” de caballería como expresión del civismo, del sentimiento hacia nuestro héroe Eustaquio Méndez y fervor cívico en aquel tiempo . 2)  Se destaca la figura del comandante del “Escuadrón Méndez” de caballería don Honorio Méndez. 3) Se destaca el patriotismo y valor del jinete chapaco 4) La gran importancia que tuvo el noble caballo en dicha contienda épica.

Lo anterior es una faceta de las varias que tuvo don Honorio ya que en su vida incursionó en otras actividades habiéndose destacado por su perseverancia, constancia, que fortaleció su espíritu y su carácter que no le permitió desmayar jamás pese a las adversidades de su vida, ya que un hombre como él no siempre es comprendido por quienes sienten odios perversos, envidias, saña en el corazón para denigrar su imagen con algún escondido interés. Por su carácter enérgico se llegó a decir que tenía pacto con el mismo diablo, pero por su natural personalidad, su carisma y sus principios  fue  merecedor del respeto y aprecio de todos quienes lo conocieron en forma personal.

Aprovecho ésta oportunidad para rendir mi homenaje y reverencias a nuestro máximo héroe  don Eustaquio Méndez Arenas por su ejemplar fortaleza en su lucha por la liberación de la Patria y de igual modo honro la memoria de don Honorio Méndez O. hombre valiente con ejemplar sentido de civismo, justicia social y solidaridad. Viva Tarija¡, Viva el 15 de abril¡, “Gloria al valeroso Moto Méndez”, “Gloria a los héroes de la Patria”

El autor es nieto de don Honorio Méndez O. y convivió con él hasta su fallecimiento.

 

 

Anexos:

Foto 1: Don Honorio Méndez O. en su casa preparando su caballo junto a su sobrino Armando Nieva E. Foto tomada por su tío abuelo Alejandrino Pérez en el año alrededor el año 1928.

Foto 2: Doña Zenobia Méndez E. era una diestra jinete, hija de don Honorio Méndez O., foto de alrededor de año 1955.

Foto 3: Picacho y ex-casa de hacienda de Don Honorio (reacondicionada) en Lajas

Foto 4: Molinos de Don Honorio_canales de agua y bóvedas de los rodeznos (vestigios) en Lajas

Otras anexas: Cuadro de la Montonera y Cuadro de “Moto Méndez”