Reconstrucción de hechos confirma un caso de feminicidio

Escrito por  SACABA/ OPINIÓN Nov 03, 2015

La Fiscalía confirmó  un nuevo caso de feminicidio en el municipio de Sacaba y en el caso habrían dos personas involucradas, según informó Liliana Terceros, abogada de los familiares de Saturnina Pinaya López, de 62 años, que fue encontraba muerta el pasado sábado en una calle.

Comunarios de Pajcha, que se encuentran alarmados por lo sucedido, participaron de la reconstrucción de los hechos que impulsó la familia de la víctima junto con el Ministerio Público.
El informe de la Policía señalaba en principio como causa de la muerte una broncoaspiración, sin embargo, la familia rechazó esta versión tras conocer que tenía golpes y heridas en el cuerpo.

La agresión
Según Terceros, una complementación del examen médico forense reveló que hubo violación y agresión física.
“La señora de la tercera edad tenía heridas en los genitales que no derivan de una caída. También heridas punzocortantes en la ingle, desgarro y signos de violencia en la parte vaginal, además de la fractura de sus costillas”, relató.
Ante esta situación, la fiscal Cinthia Prado, tipificó el delito como feminicidio.
En el lugar fue arrestada una persona como sospechosa y principal testigo de los hechos, la misma que se habría contradecido en sus versiones.
Los testigos vieron al sospechoso subiendo a la víctima a un vehículo Noah, sin embargo, éste declaró que solo la acompañó a la puerta donde, según su versión, la mujer sufrió una caída y la dejó en el lugar para seguir su camino.
Una segunda persona, que estaría involucrada, no fue encontrada en su domicilio por lo que se cree que se dio a la fuga.
El informe preliminar dio cuenta que la víctima estaba bebiendo con otras cuatro personas y que habría se caído de un segundo piso sobre fierros que le provocaron el corte en la pierna y el sangrado.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), coronel Alejandro Pozo, explicó que todavía existen algunas interrogantes ya que ninguno de los parroquianos se dio cuenta de la muerte de la mujer y que fue el dueño del local que al ver el cuerpo sin vida decidió sacarlo de la casa y abandonarlo en una calle.