Zafra concluye con 50% de la producción de caña en el campo

Escrito por  GUSTAVO MÁRQUEZ/EL PAÍS EN Nov 16, 2016

Tras obstáculos de todo tipo, la zafra 2016 llega a su conclusión esta semana en la ciudad de Bermejo. Los reportes del sector cañero dan cuenta de que se quedan con cierto sabor amargo pues hay aún en los cañaverales materia prima.

La factoría de Industrias Agrícolas de Bermejo (IABSA) logró procesar solamente el 50 por ciento de las más de 600 mil toneladas de caña que se tiene en el campo.
Iniciada el jueves 21 de julio, la zafra 2016 no fue nada fácil. Una zafra normal inicia de junio y concluye en octubre, pero debido al retraso del inicio esta versión se alargó hasta noviembre que ya no es una época adecuada para continuar los trabajos, por el nivel de sacarosa en la caña y la época de lluvias que afecta a los caminos, el traslado del producto y representan un peligro para los zafreros que pueden resbalar y ser aplastados por la carga.
El presidente de la Federación de Productores de Caña de Bermejo (Feprocab), William Carrizo, confirmó que se ha terminado la zafra 2016 y al momento existe cada vez menos movimiento en los cañavelares, el ingenio y sus inmediaciones, hasta que se pueda terminar de entregar la caña que está cortada, trabajo que durará hasta la siguiente semana.
En términos generales se ha logrado procesar este año aproximadamente 310.000 toneladas de caña, de las 600.000 que existen en las comunidades productoras. En cuanto al mercado, IABSA ha sacado 520 mil quintales de azúcar, a diferencia de años pasados cuando se producía un millón 200 mil quintales.
Para Carlos Martínez, hijo de padres productores de caña, la zafra de este año ha sido muy irregular, debido a que el ingenio paró varias veces, se tuvieron incendios provocados que afectaron la sacarosa de mucha caña que se ha rechazado y se ha terminado desechando, lo que se traduce en que ni IABSA, los cañeros, transportistas, o incluso los zafreros hayan logrado las ganancias que se tenían como expectativa.
El dirigente del Transporte Pesado de Tarija, Juan Carlos Borda, indicó que las pérdidas alcanzan también a su sector, donde se tienen unos 400 transportistas que sacan el producto de Bermejo hacia ciudades como Oruro, Cochabamba y Potosí, pero han visto invadida su jurisdicción por transportistas del interior que –asegura- tienen ahora preferencia por que cobran menos por el flete.
En cuanto a los zafreros, el dirigente del sindicato de Trabajadores de la Caña, Fausber Soraide, precisó que las condiciones de trabajo continúan siendo precarias, pero al menos ahora se ha visto el interés de instituciones como el Defensor del Pueblo para tratar de mejorar. En cuanto a las ganancias, manifestó que no son las que se tenían en otros años y cerca de 3.000 familias lo sintieron.
El País eN buscó a miembros de la directiva de IABSA para contrastar datos, sin embargo, el movimiento interno de cargos, que ha generado otra pugna interna entre accionistas y trabajadores antiguos, impide acceder a una versión del directorio que, dicho sea de paso, es sujeto de un litigio que se ventila en la justicia ordinaria.
El déficit generado por la reducción en la producción de Bermejo en estos últimos cuatro años, es aprovechado por quienes traen el producto vía contrabando de Argentina y otros ingenios como los de Santa Cruz que han ganado mercados en ciudades importantes como La Paz, donde antes se consumía azúcar bermejeña. Según datos oficiales la producción nacional este año es de 8 millones 500 mil quintales de azúcar, cifra que se equipara a la demanda existente.

¿Habrá  zafra el en  Bermejo el 2017?

Este año la Gobernación intentó agilizar el inicio de la zafra, pero fueron los sectores de los cañeros y fabriles los que finalmente pudieron entrar en consenso, ante la presión de la sociedad que incluso marchó pidiendo activar la economía bermejeña. Carrizo indicó que como sector cañero se reunirán con el nuevo directorio y los nuevos accionistas de IABSA para firmar un convenio de cooperación que garantice el inicio de la zafra 2017, sin tener que estar a última hora con desencuentros.