La falta de agua y forraje golpea a cinco municipios

Escrito por  JESÚS R. CARDOZO/EL PAÍS EN Ago 17, 2016

En el departamento de Tarija, cinco municipios ya comienzan a sentir los primeros efectos de la sequía, a excepción de la zona alta, por la falta de agua y forraje tanto para la ganadería como para los cultivos y el consumo de la población, reportaron dirigentes campesinos y ganaderos de las provincias de Arce, O`Connor, Avilés y el Chaco.

Las altas temperaturas en estos días, en la región, provocaron una escasez de agua y forraje para la ganadería en los municipios de Caraparí, Villa Montes, Entre Ríos, Padcaya y Uriondo, lo que pone en riesgo a miles de cabezas de ganado, además, centenares de cultivos de hortalizas y otros productos agrícolas.
Los dirigentes campesinos y ganaderos de las provincias informaron que la sequía, en comparación de otras gestiones, este año se siente con más fuerza, a tal punto  que en dos semanas de calor se secaron varias fuentes de agua y riachuelos  en los municipios mencionados.
Según el dirigente de la central campesina de Uriondo, Heriberto Herrera,  las zonas más afectadas por la sequía dentro la provincia Avilés son: Miscas, Juntas del Rosario, Chaguaya, Colón, Chocloca y Camacho, donde la falta de agua y forraje pone en riesgo unas 300 cabezas de ganado vacuno.
Pero también los cultivos de hortalizas, la floración de durazneros, ciruelos y el desarrollo de los brotes de los viñedos están es riesgo de  sufrir los embates de la sequía en casi todas las comunidades cercanas al Valle de la Concepción, dijo el dirigente.
En el caso de la provincia Gran Chaco, la situación de la sequía comienza a sentirse con más fuerza en las zonas del Chaco seco y la llanura de esa provincia,  principalmente en los municipios de Villa Montes, Caraparí y una parte de Yacuiba, donde también ganado criollo y cultivos de forraje son los más susceptibles a sufrir las consecuencias de los cambios climáticos.
Según el dirigente de la central de campesinos de Caraparí, Juan Mamani, cada año, miles de cabezas de ganado desaparecen en ese municipio por los efectos de la sequía y la falta de agua y forraje, por lo que esta gestión está solicitando a las autoridades municipales y a la Subgobernación,  tomar las  previsiones con la ejecución de un plan de mitigación de manera anticipada.
Otros municipios que ya se declararon en estado de emergencia por los efectos de la sequía son: Padcaya y Entre Ríos,  donde la falta de agua y forraje redujo en este primer semestre del año la producción de carne y leche hasta en un 40 por ciento, según el reporte del ejecutivo de los campesinos de Arce, Antonio Montero.
“Nuestro sector ya tiene serios problemas de agua a esta alturas del año, qué será cuando comience la época más dura del estiaje que es desde octubre, seguro vamos a tener serios problemas para mantener nuestro ganado vivo si las autoridades no nos ayudan a tomar previsiones”, sostuvo.
 Ante esta situación, el secretario de Medio Ambiente y Agua de la Gobernación, Pablo Avilés, dijo que se está tomando todas las previsiones, junto a las autoridades de las subgobernaciones y algunos  municipios, para mitigar los efectos de la sequía en las próximas semanas y el resto del año.
Entre las primeras acciones que ya trabajan las autoridades departamentales está la elaboración de un plan de mitigación hacia los cambios climáticos, la ejecución de perforación de pozos de agua  en el Chaco y también la posibilidad de adquirir tanques flexibles para el almacenamiento de agua en la zona alta y el valle  central.
A nivel nacional, en el último reporte  proporcionado por la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, más de 132.000 familias y 206.000 hectáreas se ven afectadas por la sequía en 131 municipios del país, motivo que obligó a las autoridades nacionales a invertir 13 millones de bolivianos para dotar de agua a las zonas afectadas.