Las pérdidas por desastres en El Puente superan los Bs 15 MM

Escrito por  JESÚS R. CARDOZO G./EL PAÍS EN Ene 19, 2016

Los fenómenos naturales que se registraron en el municipio de El Puente durante los últimos  ocho meses, dejaron una pérdida económica superior a los 15 millones de bolivianos. Esto debido a que afectaron los cultivos y la ganadería de casi cuatro mil familias en los diferentes distritos de la segunda sección de Méndez.
El alcalde de El Puente, Hugo Girón, informó que los desastres naturales como la sequía, heladas y  granizadas, afectaron diferentes cultivos y ganado menor en diferentes zonas de la región, principalmente de Tomayapo, Paicho, el río San Juan del Oro, Curqui, Iscayachi y el distrito de Huarmachi.
Ante esta situación, la autoridad municipal informó que tanto la Alcaldía, como la Subgobernación y la central provincial de campesinos, solicitaron el apoyo al gobierno departamental y nacional para asistir a las familias campesinas, sobre todo con agua para el consumo humano. Sin embargo, lamentó que las solicitudes continúen sin tener respuesta.
Según Girón, intentaron durante cuatro ocasiones debatir el tema con el gobernador, Adrián Oliva, y el Ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Cesar Cocarico, empero, dijo que las reuniones fracasaron por la poca voluntad de las autoridades departamentales y nacionales en atender el desastre natural que se registró la pasada gestión en el municipio El Puente y que aún está vigente.
El subgobernador de la zona, Bartolomé López, manifestó que ya se agotaron todos sus recursos económicos y sus posibilidades de atención a las familias damnificadas, motivo por el cual decidieron recurrir a la Gobernación y al Gobierno nacional, para que puedan intervenir en el desastre y coadyuvar a mitigar los efectos de la sequía. Reconoció que esto deja sin producción ni ganado a miles de familias campesinas de la zona.
La autoridad advirtió que en caso de seguir postergando la dotación de agua y la atención a la problemática de la sequía en su municipio, se corre el riesgo de que desaparezca la escasa producción de durazno, nuez, uva, arveja, papa, oca, papaliza, ajo, hortalizas, cebolla, manzana, verduras y también la ganadería.
La asambleísta departamental por ese municipio, Sara Armella, informó que ante la desatención de las autoridades departamentales y nacionales, la dirigencia campesina de la central provincial convocó a un ampliado de emergencia para el 22 de enero, en la localidad de Iscayachi, donde se determinarán futuras movilizaciones.
Las cerca de 13 mil familias de las 63 comunidades del municipio de El Puente se declararon en estado de emergencia, debido a que los focos de calor que se registran en la segunda sección de la provincia Méndez siguen latentes desde mayo de la pasada gestión. Desde esa fecha no cae la lluvia en la zona y por ello, la falta de agua ya afectó a la producción, ganadería y fuentes de agua potable de la región.

 

Desastres también afectaron a otras regiones

 Según el reporte de la dirigencia de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), los municipios de Yunchará, Uriondo, Entre Ríos, Padcaya y Caraparí, también fueron afectados por la sequía, granizada y las plagas durante la pasada gestión;  hasta la fecha, a excepción de Yunchará, ni sus autoridades locales atendieron las necesidades de los municipios.
En el caso de Yunchará, el segundo municipio más afectado por los desastres naturales, la alcaldesa, Gladys Alarcón, informó que los desastres naturales afectaron la pasada gestión a 658 familias por la sequía y helada, dejando una pérdida de más de un millón de bolivianos en todo lo que corresponde a la segunda sección de Avilés.
En el caso de Uriondo, Padcaya y Caraparí, la sequía también afectó la producción agrícola y ganadera en menos proporción que los municipios de la zona alta, sin embargo, según los dirigentes de las centrales provinciales de esos municipios, el apoyo de las autoridades municipales se quedó en informes de evaluación de los daños.
En el caso concreto  de Entre Ríos, la llovizna y las plagas afectarona los cultivos de maíz y arveja, dejando una pérdida de por lo menos medio millón de bolivianos.