Por fin de año, al día 15 personas se suman al comercio informal

Escrito por  Marisol Coca W. / El País eN Nov 23, 2015

El comercio informal para algunos es una actividad mucho más que rentable, pero para otros es la subsistencia del día a día.

Las fiestas de fin de año son uno de los escenarios propicios para expender una infinidad de productos porque la demanda de insumos se duplica y con ello crece el número de vendedores ambulantes que hacen de las calles su fuente de empleo temporal. Según datos de la Intendencia Municipal de la provincia Cercado, al estar próximas las fiestas navideñas entre 15 a 20 personas ingresan en este rubro al día, la gran mayoría ambula por las diferentes arterias y ofrece lo típico de estas fechas; budines, dulces, panetones y sidras, todas procedentes de la Argentina vía contrabando. Hay otras que ofertan prendas de vestir u artículos para el hogar.
El intendente municipal, Nelson Ruíz, dijo que por estas fechas festivas arriban al departamento comerciantes de regiones como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz con la intención de vender sus productos. “Desde diciembre por los menos de 15 a 20 personas ingresan al comercio informal diariamente–dijo Ruiz–. Son personas que llegan de otras regiones, estas no se van a quedar, luego se volverán a ir”. Similar cantidad se registra en la temporada de invierno, agregó.
La fuente de empleo es notoria, hasta el propio Intendente Municipal mencionó que la desesperación lleva a las personas a tomar una bolsa reforzada y salir a las calles a ofrecer productos prendas de vestir, frutas o comestibles, todas estas se posesionan en las calles.
Ruiz indicó que en reunión con miembros de la Federación Departamental de Gremiales a quienes se les solicitó usar una credencial para distinguir a los federados de los ambulantes que llegan por cortos periodos de tiempo.
El economista Luís Porcel se refirió al incremento señalado por Ruiz e indicó que muchas personas lo hacen por necesidad y en los siguientes días las calles estarán saturadas de comerciantes ambulantes.
Ante la crónica falta de fuentes de empleo en el país son frecuentes los casos de quienes han hecho carrera en el gremio. Se convirtieron en comerciantes y luego en dueños de su negocio. Es el caso de Claudia Chambi, oriunda de Oruro, quien vive hace casi 10 años en Tarija. Se vio obligada a dejar su tierra natal para huir del maltrato físico constante que recibía por parte de su ex pareja, con quien tuvo dos hijos.
Sin conocer a nadie buscó un empleo como trabajadora del hogar por casi un año, al ser frecuente el retraso por la cancelación de sus servicios, decidió invertir sus pequeños ahorros en mercadería traída desde Bermejo. Comenzó como comerciante ambulante hasta alquilar un pequeño cuarto para vender sus productos alimenticios, hoy tiene una tienda muy surtida por la zona del mercado La Loma.  
Así como la historia de Claudia son muchas las que existen detrás de la actividad comercial, algunas lo hacen por entera necesidad y otros simplemente para engrosar su capital y aprovechar los nulos controles aduaneros.
María Cazón, padre y madre, de dos pequeñas, busca la manera de ganarse unos bolivianos con la venta de diferentes productos que puedan ser adquiridos en Bermejo. En ocasiones suele vender conservas de durazno, galletas, picadillos, mermeladas y en otras ocasiones prendas veraniegas para mujeres. Ella, todas las tardes a partir de las 16.30, realiza un recorrido desde el mercado Campesino hasta llegar a las calles del casco viejo.
No hay cifras exactas de la cantidad de familias o personas dedicadas a la actividad comercial. De acuerdo a los datos del secretario general de la Federación Departamental de Gremiales, Wilfredo Flores, se presume que a nivel departamental existen más de 40 mil familias están inmersas en este rubro. No negó el crecimiento a diario mencionado por Ruiz. Al contrario, respaldó a quienes optan por tomar una caja de manzanas, ropa o cualquier otro artículo y salen a las calles a comercializar sus productos.
Para el dirigente, la falta de empleo empuja a familias enteras a dedicarse al comercio, decisión que es aplaudida por el sector, en lugar de que estas personas se dediquen a delinquir.
“Los compañeros gremiales son independientes, trabajan desde antes de las 05.00 hasta deshoras de la noche –mencionó Flores–. Es la única manera de llevar el sustento hacia sus familias”. Si no se generan fuentes de empleo rentables, los gremiales avizoran que este panorama irá en crecimiento desmedido.
Para algunos el comercio es un oficio mucho más que rentable, porque con la dedicación han logrado hacer crecer sus negocios, ampliarlos, comprarse una vivienda, un carro, tener lo necesario para vivir. Sin embargo, Flores ve a este trabajo como una forma de sobrevivencia del día a día. “Algunos les ha ido bien, pero otros lo hacen para la subsistencia de sus familia”, aseveró el dirigente.
Controles
En octubre de 2015 la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), el Servicio Nacional de Sanidad Animal e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y las 11 alcaldías de Tarija suscribieron un convenio para controlar el contrabando no sólo en las fronteras, sino también en puntos intermedios y mercados.
Esta decisión fue criticada por los gremiales, quienes están disconformes que la mercadería vaya ser decomisada de los puestos de venta. “Ellos tienen que hacer el control en las fronteras, ellos tienen que ver los mecanismos de control –dijo Flores–. Nosotros no les vamos a dar solución, nuestro trabajo es comprar y vender”.
 
AFP
Pero una gran parte de estos comerciantes no realizan los aportes voluntarios a la Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) para lograr una digna jubilación. Al ser independientes pasan por alto y tampoco existe una presión constante de la federación hacia sus asociados para que se aseguren su vejez.
La última socialización sobre los beneficios de aportar a la AFP fue realizada hace casi tres años, según lo manifestado por Flores.
Admitió que, al ser una decisión voluntaria, existen personas que no están realizando los aportes mínimos a la AFP.

El contrabando sostiene la actividad comercial

 La proximidad con la Argentina favorece a la actividad comercial informal, según lo manifiesta el economista, José Luis Porcel. Para poner un alto, la Aduana Nacional  de Bolivia (ANB) ha iniciado operativos aéreos y terrestres con el apoyo de las Fuerzas Armadas (FFAA). A consecuencia de ello, se identificaron al menos 20 rutas clandestinas que utilizan los contrabandistas para ingresar sus mercancías.
En Tarija, el comercio formalmente establecido, de acuerdo a Porcel, en más de un 90 por ciento tiene proveedores o la procedencia de los productos son fruto del contrabando. Esto se puede constar con el simple hecho de visitar las ferias de Villa Fátima, Víbora Negra, el Campesino y otros.
“Este flagelo nos está haciendo mucho daño a los tarijeños y al país en general –mencionó Porcel–. Pero por otro lado el país no tiene la capacidad de generar fuentes de empleo”.
Los ciudadanos coadyuvan al crecimiento de este comercio informal, porque son ellos los que demandan productos extranjeros en desmedro de la producción local o nacional. La crisis del país vecino favorece de sobremanera, la devaluación del peso argentino genera que cientos de personas crucen la frontera con la simple intención de realizar compras e introducirlas al país.
“Nuestra moneda es relativamente fuerte y nos da ventajas, vemos como tarijeños que en corto plazo es interesante ir a la Argentina a comprar –manifestó Porcel–. Pero estamos destruyendo a la industria local y nacional, porque el contrabando evade impuestos”.
El problema estructural para Porcel es la incapacidad del Gobierno de generar fuentes de trabajo, el modelo económico no sólo es rentista, sino que los ingresos se reparten de manera directa, tal como sucede con el Programa Solidario (Prosol). Se ha dejado de lado el fomento a la producción, la generación de nuevos emprendimientos privados, el acceso a la educación.
“Si nosotros nos miramos de pies a cabeza ¿Qué vamos a encontrar made in Bolivia? –dijo Porcel–. Si nosotros comenzáramos a controlar las fronteras y evitar el contrabando, naturalmente vamos a tener un mercado para que nosotros podamos producir y satisfacer las necesidades crecientes de todo los días”.

EL COMERCIO INFORMAL SE APODERA DE LAS CALLES

 La recesión afecta al comercio
La recesión económica que afronta el departamento de Tarija tiene paralizada la economía. Este fenómeno lo sienten los propios comerciantes y así lo asegura el economista, José Luís Porcel.
“Tenemos momentos muy difíciles, pero lo lamentable es que nuestras autoridades nacionales y regionales no quieren aceptar que estamos viviendo una crisis económica muy fuerte –dijo Porcel–. No se supo aprovechar la época de bonanza económica y no se creó emprendimientos”.

 Intendencia controlará las vías
Como sucede cada fin de año, poco a poco las aceras y parte de la calzada se verán colmadas de comerciantes ambulantes, la Intendencia Municipal desplazará a su personal para evitar que estos espacios se vean obstaculizados por vendedores. El intendente, Nelson Ruiz, anunció operativos permanentes para mantener las arterias libres y evitar aglomeraciones de compradores, quienes por la comodidad optan por comprar al paso y no asistir a los mercados establecidos.

 Gremiales piden el Fondetar
La familia gremial en Tarija está pendiente a que la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) apruebe en detalle la Ley para la creación del Fondo Departamental de Tarija (Fondetar) para la asignación de recursos económicos que sean a favor de varios sectores, entre ellos el rubro del comercio. El secretario general de la Federación Departamental de Gremiales, Wilfredo Flores, dijo que la necesidad es latente en el sector, porque una gran mayoría trabaja con las entidades bancarias.