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GUÍA DE TURISMO DE LA CIUDAD DE TARIJA. |
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Tarija el valle de los
mastodontes: Estos animales prehistóricos vivieron en la
era de los mamíferos, era Cenozoica y Antropozoica –
Terciario y Cuaternario, prosperando más en los niveles
del Pleistocénico. Los yacimientos fósiles así lo
demuestran. Por otra parte se encuentran restos fósiles
de grandes Megaterios, gigantes desdentados pilosos,
pesados Gliptodontes, Tigres o Esmilodontes, Osos,
Ilodontidos, etc. Debido a la erosión se los encuentra
en la cuenca de Tarija, Concepción y Padcaya. Para los
geólogos, paleontólogos, una historia apasionante,
escrita en los fósiles, para el estudiante investigador
y para el Turista un descubrimiento asombroso. En la
actualidad se pueden observar variedad de restos fósiles
en el Museo Paleontológico y arqueológico dependiente de
la Universidad Juan Misael Saracho de Tarija. |
Tarija ciudad capital:
Siempre se percibe una impresión
de serena belleza en el contorno ciudadano y en la vida
de los hombres y mujeres de Tarija. Techos de líneas
torcidas por el tiempo y de rojas tejas coloniales
desvaídas, palmeras de rojos dátiles, naranjos
parloteadotes de trinos que emergen de plazas y patios
andaluces.
Torres de viejas iglesias dibujando su perfil en el
diáfano azul del cielo. Las lejanas cordilleras
hundiéndose difuminadas por todos los confines de la
hoya valluna, en las que sobresale la Cuesta de Sama.
Sus calles angostas, enmarcadas en el centro por viejos
casones señoriales, sus íntimas y soleadas plazas, su
amplia avenida ribereña y todos sus lugares públicos,
mostrando todavía el grato oficio de la vida de sus
gentes compartida a plenitud. El bullicio y tipicidad de
su mercado hacinado y democrático.
Los barrios tradicionales de Las Panosas, El
Molino, San Roque y La Pampa, los policromos
rosales de los jardines familiares. Las amancayas y las
albahacas aprisionadas en los tiestos y liberadas en su
aroma prendido en el ambiente. Los durazneros
descolgando sus ramas repletas sobre los ventrudos muros
tapialeros. Y así transcurre el tiempo de su vida buena
caminando a la ventura. La ciudad de Tarija fue fundada
el 4 de julio de 1574 a orillas del Río Guadalquivir.
Hace sólo medio siglo era una pequeña población de casas
construidas casi totalmente de adobe, con una bien
organizada vida urbana. Hoy se muestra pujante, su gente
vive aún con la familiaridad de una pequeña villa de
antaño. El centro de la ciudad evoca un siglo XIX de
auge. |
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Ello se puede apreciar al
contemplar las viejas casas del centro de la ciudad,
casi todas ellas de dos plantas, con grandes puertas
talladas y espaciosos balcones protegidos con artísticas
rejas de hierro forjado. La casa de la Cultura de Tarija
ocupa el edificio de mayor relieve arquitectónico. Es
una edificación estilo “art nouveaux”, construida a
fines del siglo XIX por los arquitectos hermanos
Camponovo y por encargo de don Moisés Navajas, a la que
se le dio el nombre de Casa Dorada. La Biblioteca y
Archivo Anexo del Convento Franciscano es una de las
pocas de Latinoamérica que reúne en sus viejos anaqueles
“un riquísimo repositorio de documentos de la historia
religiosa y civil de Tarija y de la región del Chaco”.
Por ello es visitada frecuentemente por los
investigadores e historiadores de distintos países. La
ciudad capital tiene numerosos y buenos hoteles con menú
internacional, junto a típicas y estéticas cabañas en
las que el plato típico es degustado por los que arriban
a la ciudad chapaca. Algo que impresiona y gusta es la
tradicional sencillez, cordialidad y hospitalidad de
sus moradores. Así tanto el carnaval, la pascua y otras
fiestas y verbenas, el visitante es partícipe y no mero
espectador.
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GUIA DE TURISMO DE SITIOS
DE INTERES DEL DEPARTAMENTO DE TARIJA.
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ZONA ANDINA |
Cuesta de Sama:
Por una sinuosa ruta, rumbo al Oeste de
jamos la ciudad de Tarija para trepar una montaña, la
Cordillera de Sama, desde donde se puede observar un
hermoso paisaje. Después de una hora de viaje se alcanza
la cumbre de la montaña a 3.600 m sobre el nivel del
mar. Desde la Cumbre de Sama se desciende unos cientos
de metros para llegar a Iacayachi. Esta es una zona
agrícola importante; durante mucho tiempo fue el centro
productor de papa para el departamento, además de cebada
y trigo.
En la actualidad se cultivan ajos de alta calidad para
la exportación. Este lugar es conocido como la altipampa
tarijeña. Es un valle de origen glaciar que en casi toda
su extensión tiene una altura de 3.300 metros. Este es
el centro desde donde se parte al lugar elegido para las
excursiones a la Zona Andina, puesto que en él se puede
encontrar algunas posadas y restaurantes que a toda hora
ofrecen comidas variadas a los visitantes. |
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Tajzara:
Situada en el Sur de la altiplanicie
tarijeña, tomando la ruta hacia el Sur por el camino que
vincula Tarija con Villazón, la ruta es amplia y llana,
por ello se puede programar la excursión en un solo día.
A pocos kilómetros de recorrido por la pampa se observa,
mirando hacia el Sur y en una amplia falda, un pueblo
que otrora fue grande y que se le conoce con el nombre
de Pueblo Viejo, La mayoría de sus casas están en
ruinas, pero aún es habitado.
Haciendo un tramo del camino se asciende a una cumbre:
desde allí repentinamente, se presenta ante la vista una
planicie gigante alfombrada de amarillas pajas que
danzan con el viento y que se pierde en la distancia
donde brillan los espejos de agua conformados por las
lagunas de Tajzara. El camino es áspero y muy pedregoso,
pero en compensación se está ubicado ya, a nuestro paso,
en un pedazo de la vida andina tal como se manifiesta en
el ilimitado altiplano boliviano.La vida silvestre es
muy rica en las aguas de las lagunas; hay especies de
todo tipo, entre las más importantes: flamencos, vicuñas
y patos.
Tojo:
Después de recorrer toda la planicie de
Tajzara, se asciende hasta alcanzar el paso más alto de
Tarija, el Abra de Yunchará a 4.100 m sobre el nivel del
mar, desde donde se descuelga hasta el Valle de Tojo.
Hacia abajo llegando a Tojo cuya altura es de 2.665 m
snm. El lugar a partir de Tojo permite una excursión por
la margen derecha del Río San Juan del Oro. Se disfruta
de un increíble paisaje donde el río se abre paso entre
bellas montañas de diverso colorido que se conjuga con
los árboles de sauce y de molle crecidos por doquier.
Ñoquera, Paicho y Tomayapo:
Son parte importante del
circuito andino de Tarija, pero esta vez la dirección es
Norte, partiendo de la población o Cruce de Isacayachi,
a 20 Km. Se dirige en dirección Sudoeste hacia
Cieneguillas.A 3.300 m.snm. Frente a los ojos se
recortan solitarias las dos torres del templo de
Huarmachi. Construido en su totalidad de lajas (piedras)
planas, también sin argamasa como en la capilla de Sama.
Nos separa del valle de Iscayachi una alta montaña y por
la falda de ella continuamos por un angosto camino
siempre flanqueado por cactos.
Dentro de la variedad de cactos de esta zona
existe una que es especie maderable con innumerables
celdas y muy resistente, con la que los habitantes del
lugar construyen sus viviendas, corrales, puertas,
además, la usan como combustible. A continuación se
encuentra la población de Curqui, siguiendo viaje se
llega a San Luis de Palqui. Otro pueblo con una gran
iglesia, aunque no de la magnitud de Huarmachi. Siempre
por la falda y siempre entre los cerros discurre el
camino rumbo al Sur en busca de otro pueblo perdido en
las montañas: Ñoquera. Subsiste gracias a su abundante
producción de papas, ajos y otros tubérculos.
Paicho:
Desde Iscayachi se toma la ruta Norte y
se viaja por ella 13 Km. Para girar luego a la derecha
rumbo Noroeste. Después de 25 Km. Y a 80 de la ciudad
capital, el camino se bifurca y se puede elegir la ruta
para visitar este bello cañón montañoso. En esta zona a
medida que se desciende aumentan los cultivos y los
frutales de las huertas, es característico y delicioso
el durazno que los fruticultores transforman, mediante
el disecado, en “pelones”.
Existen nogales y cultivos de papa, cebolla y otros. La
diafanidad de la atmósfera, la benignidad del clima, la
variedad de sus características orográficas, la dulzura
de sus frutos de altura (2.600 m), y la generosidad de
sus gentes que moran en varias poblaciones pequeñas, se
constituyen en un marco apropiado para pasar unos días
acampando en sus tierras.
Tomayapo:
A 2.700 m, surcada por un pequeño río
también del mismo nombre, esta cañada se convirtió en un
vergel desde que el hombre puso en ella su mano
labriega, cubriéndose de verde desde el principio hasta
el fin. Las fiestas principales del lugar son la “pascua
florida” y el carnaval. Este último se festeja
convidando, sin cargo alguno, comida y bebida a todos
los asistentes.
Otra fiesta importante de la región es la que se festeja
el 4 de octubre, día del Patrono San Francisco, en la
que los promesantes festejan bailando la danza de los
“Michiros”. Con la cara pintada de negro, camisa
amarilla y pantalón rojo, bailan al son del charango y
raspando un caparazón de Quirquincho (armadillo).
Existen ruinas arqueológicas no descifradas aún, en
forma de fortificaciones y terrazas sobre todo el Cerro
“Caserón”, que encierra un mundo de misterios y
leyendas.
VALLE TARIJEÑO:
Tarija cuenta con un hermoso clima y está
poblada por hospitalarios, generosos y festivos
habitantes, posee un potencial turístico de corta y
larga distancia, distribuido en sus cuatro regiones con
grandes diferencias orográficas, climáticas y étnicas.
Está surcada por numerosos ríos que nacen en la zona
cordillerana y corren en busca de los llanos formando
parte de la cuenca del Plata. El río de Tarija columna
vertebral de este sistema, nace en el valle central,
donde confluyen otros que nacen y se descuelgan de la
Cordillera de sama a cuyos pies se encuentra la ciudad
capital. Dentro del valle central se encuentran
asentadas cuatro capitales de las seis provincias que
integran el departamento, todas ellas, tienen su santo
Patrono al que se lo venera con fiestas religiosas. Una
singular expresión de esa fe es la fiesta de San Roque o
fiesta grande de Tarija. Ella se caracteriza por la
procesión en la que los chunchos, fieles profesantes del
Santo, acompañan a su efigie danzando durante el tiempo
que dura y todos los días en que se reitera.
El entorno de la ciudad muestra una serie de lugares
donde se puede pasar el día disfrutando del agua en los
ríos, rodeados de bellas montañas, en una especie de
balnearios naturales. Por la ruta hacia el Norte, se
llega a San Lorenzo, capital de la provincia Méndez. Es
un pequeño pueblo de 3.000 habitantes que hasta hoy
conserva una definida característica colonial en la que
sobresale su capilla y la casa del Coronel Eustaquio
Méndez, guerrillero e incansable luchador por la
independencia.
Las fiestas principales de San Lorenzo son: la pascua y
el 10 de agosto la de su Santo Patrono. La primera se
manifiesta en una colectiva velada en torno a las
fogatas y bebidas calientes que dura hasta el amanecer
dentro de un marco de júbilo campesino exteriorizado a
través de la copla, el contrapunteo y el zapateo al
ritmo del violín chapaco. En la segunda se realiza una
gran feria donde los pobladores se lucen como
anfitriones, ofreciendo a los visitantes comidas
regionales y tradicionales. A doce kilómetros de San
Lorenzo, hacia el Oeste, se pueden apreciar los chorros
de Jurita, denominados el Negro y el Blanco. Son dos
caídas de agua que se descuelgan de un macizo rocoso. A
poco andar está la Capilla de Lajas.
Se pasa por el famoso picacho, peñón enclavado en medio
del río Guadalquivir. El camino serpentea por una
angosta cornisa, ubicándonos en otros balnearios
naturales como: Tomatas grande.
Cerca de la capital se encuentran: Tomatitas, El Rincón
de La Victoria, Erquis, Coimata en una sucesión de
piscinas naturales. Otros lugares de la región con
características similares son Guerrahuaico, San andrés,
Bellavista y Pinos. En la represa de San Jacinto se
encuentra un espejo de agua de 700 hectáreas. Es un
embalse artificial que se ha constituido en lugar ideal
para la práctica de los deportes náuticos y la pesca del
Pejerrey y la Carpa. Este es el lugar de la feria
EXPOSUR, donde se realizan negocios y exposición de
productos locales, nacionales e internacionales.
En dirección Sur, 15 Km,
por la carretera Panamericana, está Uriondo,
bella capital Valluna de la Provincia Avilez.
Antiguo pueblo asentado en una pródiga y extensa cuenca,
más conocida localmente como el Valle de La Concepción.
Es el lugar de cultivo de la vid que da cosechas de
excelente calidad y variedad; estas alimentan los
lagares y bodegas donde se elaboran los excelentes vinos
y singanis tarijeños que ya están empezando a conquistar
el mercado extranjero con el denominativo de Vinos o
Cepas de altura, que ya conquistaron premios a nivel
internacional. El valle está surcado por las aguas puras
del Río Camacho, que da regadío a los fértiles campos y
sirve de balneario natural a sus habitantes. En el
trayecto mismo que une a la Capital con el Valle se
puede apreciar Santa Ana con grandes viñedos regados por
el río del mismo nombre, lo mismo ocurre por el Abra del
Ancón. La vida tranquila y plácida de este pueblo se
interrumpe cuando llega el tiempo de la celebración de
su Santo Patrono, Santiago.
En esta fecha al promediar el mes de julio, la
presentación ecuestre de la figura del Santo parece
determinar o simbolizar la afición por los caballos, que
caracteriza a los pobladores de la provincia y se
expresa en las carreras en las que los jinetes hacen
gala de su habilidad. En esta fiesta y la de la Vendimia
o fiesta del vino y la uva se escancian los buenos vinos
“pateros” y los ahora ya industrializados y de gran
calidad varietal, junto a las buenas y típicas comidas
criollas. En el Morro Caisca, a cuatro
Kilómetros de Uriondo, existe una cueva en lo alto de
una colina donde se puede observar pinturas rupestres en
sus paredes y altura. Un camino provincial que se dirige
hacia el Sudoeste, vincula a Uriondo con Chocloca,
Charaja, Juntas y Chaguada. Este cantón es donde está
ubicado el Santuario de la Virgen de Chaguada, donde
promesantes acuden a cumplir promesas o a pedir favores
a la virgen.
La efigie de la Virgen se encuentra en un gran templo de
piedra, con grandes corredores. A 15 Km. del santuario
se encuentra Padcaya, capital de la provincia Arce. Por
la ruta Panamericana y partiendo de la capital son 50
Km. La población se arrebuja en la falda de un elevado
macizo rocoso, con su iglesia cuidadosamente conservada
frente a una plaza con grandes ceibos y rodeada de casas
de adobe con techos de tejas. Los valles Norte, Oeste y
Sur se encuentran vinculados en una gran mayoría por
rutas asfaltadas y de fácil acceso, contando además con
caminos vecinales empedrados y en excelentes
condiciones.
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ZONA SUBANDINA |
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Entre Ríos:
En vez de subir, como el viaje hacia la
zona Andina, se desciende hacia los llanos. Desde Tarija
se viaja rumbo al este por el camino que vincula al
valle central con el Chaco, el que a pesar de su
precariedad es transitable durante todo el año. Nuestro
destino, Entre Ríos, está a 110 km. En el tramo se
pueden evidenciar tres climas diferenciados.
En el primer tramo discurre todavía por el Valle
Central. Desde allí se asciende hasta un alto paso
llamado El Cóndor a 3.645 m. Hasta aquí la vegetación es
escasa. Al comenzar el descenso por el flanco Este, de
inmediato se nota el aumento de la vegetación y la
humedad de los suelos. A las dos horas de viaje
arribamos a Narváez. La naturaleza es plena, arroyos de
agua cristalina que baja de las cumbres, un río donde se
puede dar un chapuzón, sitio para acampar y restaurantes
circunstanciales que ofrecen platos a orillas del
camino. Desde este punto se puede decir que el paisaje
es paradisíaco.
El camino sigue el curso del río entre grandes peñascos
y vemos caídas de agua con mayor caudal. Se arriba a un
lugar mas bello del viaje: la bajada de Castellón a
1.893 m . Un bosque umbroso de delgados y altos árboles
viste esta húmeda montaña. De este lugar se divisa el
horizonte del hermoso valle entrerriano que se pierde
entre la bruma hacia el Sudeste. Cuando termina el curso
de la bajada, imprevistamente el bosque se acaba y se ve
praderas, en las cuales pastan caballos y ganado vacuno.
Las torres de la iglesia y el rojo desteñido de los
techos acaparan nuestra atención, estamos en Entre Ríos,
llena de vida con escasos 2.000 habitantes y situada a
1.220 m.snm.
En esta población se encuentran todos los servicios,
desde un hospital, centros de expendio, mercados,
alojamientos, y buena comida a toda hora. Este es un
punto de partida, para iniciar, excursiones a la tierra
de Los Aba (Grupo étnico Chiriguano). Los lugares son:
Salinas, La Misión, Valle del Medio, lugares de ensueño,
con grandes ríos y hermosas praderas. La fiesta más
importante de Entre Ríos es la de la Virgen de
Guadalupe, que se celebra el primer domingo de octubre.
En ella luce la etnia milenaria de los Aba participando
en la lucha ecuestre entre bandos que evoca sus
legendarias batallas. Tiene esta celebración un colorido
y características singulares, domas, carreras cuadreras,
platos típicos. |
La ruta de los Aba (foto):
Partiendo de Entre Ríos rumbo al
Chaco. Viajamos 15 Km. por la ruta troncal hasta San
Simón, luego se desvía por un precario camino. Con sólo
150 Km., se visitan las distintas comunidades. Los Aba
son una etnia eminentemente agrícola, se dedican al
cultivo de maíz y otras variedades de cereales.
Los Aba son gente sedentaria. Los Aba asentados en la
orilla del Pilcomayo, en la parte montañosa, son
pescadores que no comercializan. Una de las cosas que
impresiona, es la vestimenta multicolor de sus mujeres,
ataviadas con un vestido llamado “Tipoy”.
Es una larga y cómoda bata de colores brillantes. Las
mujeres son excepcionales en el cuidado de su aliño
personal, adornan el rostro con pinturas vegetales de
rojo encendido, usan collares de cuentas pequeñas con
muchas vueltas alrededor del cuello y de sus pulseras
del mismo tipo. Los hombres, habitualmente, llevan
armado un gran pañuelo en la cabeza que cubre el cabello
no recortado y recogido en una larga trenza; Los más
viejos lugareños, aún muestran la “tembeta”, perforación
hecha bajo el labio inferior muy parecida a la que las
mujeres se hacen en las orejas. Para que se mantenga
esta abertura, insertan en ella un pedacito de madera o
un poroto llamado “huayruru” que es reemplazado en las
fiestas por una piedra de color brillante.
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Salinas:
Recorriendo los valles que se encuentran
al Sur de Entre Ríos, se llega a Salinas, a 1.120 m snm.
donde se fundó la primera misión Jesuita. El panorama es
hermoso, junto al río Salinas, donde podemos practicar
la pesca del bagre blanco de carne fina, y aguas abajo
se puede pescar el dorado o el surubí. Los valles
intermedios para llegar a Salinas son: Naranjos y Valle
del Medio. Belleza incomparable surcados por el Río
Salinas. La primera misión se encuentra a 10 Km. de
Salinas. En esta localidad apreciamos una gran capilla,
establecida en el año 1.700.
Bermejo:
Desde Tarija con rumbo Sur, por una ruta
completamente asfaltada, grandes túneles y hermoso
paisajes se va hacia Bermejo, distante a sólo 200 Km. Se
puede contemplar diferentes paisajes, disfrutar de
lindos climas, ubicar lugares para acampar, pescar,
fotografiar, etc. La primera etapa, se hace a los 25 Km.
en el sitio llamado La Ventolera. En este lugar el río
Guadalquivir, colmado con todas las aguas de los ríos de
la cuenca hidrográfica, se encajona dentro de un
majestuoso cañón que la naturaleza ha abierto en las
montañas rocosas que circundan el valle chapaco. Al
continuar su curso ya entre las altas montañas el
Guadalquivir cambia su nombre por el Río Tarija.
A 50 Km. la población de Padcaya, de allí se
asciende a la cumbre de la cadena montañosa que separa
al valle de la zona subandina. Tiene como nombre
Guayabillas y está a 2.100 m Snm. Superada la altura se
desciende contemplando la vegetación que adquiere
matices más acentuados de verdes, 20 Km. después, el
clima se torna más calido y la fronda de los árboles se
asoma tras las pircas de piedra. El lugar se llama La
Merced. Siguiendo camino llegamos a La Mamora a 90 Km de
Tarija y a una altura de 1.290 m snm. Al frente y
cruzando el río se encuentra la República Argentina y
hay un puente internacional para dirigirse a Toldos.
Desde este punto el clima es otro: caluroso y húmedo.
Después de dejar el pueblo, el camino va por la margen
izquierda del río, aguas abajo, a30 ó 40 metros de su
lecho, flanqueando un impresionante cañón por una
cornisa que es como un balcón se puede apreciar el
paisaje de montañas selváticas y el murmullo del río que
entre la bajura se retuerce entre piedras enormes.
Continuando el viaje, pasando por una zona boscosa,
llegamos a Emborozú, la altura es de 840 m snm.tierra
fértil y frutícola, sobre todo productora de cítricos,
se pasa por el Limal, Naranjo Agrio, con la quebrada de
Huandacay como compañera de viaje, después de 20 Km. de
viaje llegamos al Desemboque, donde ya avizoramos la
caudalosa presencia del Río Bermejo.
A la orilla de un recodo que forma su cauce, se
llega a Nogalitos, situada a 690 m snm. A partir de este
punto el río Bermejo acompaña hasta llegar a la
localidad de Bermejo. Al término del viaje está otro
puente internacional que nos vincula con la Argentina,
desviándose a la izquierda se continúa el viaje para
ingresar hasta la ciudad de Bermejo, ubicada a una
altura de 419 m snm. Es una región sumamente calurosa,
donde se registran temperaturas de hasta 42 C en verano.
Zona azucarera por excelencia, rodeada de colinas
boscosas y de los Ríos Tarija y Bermejo, haciendo de
Bermejo un lugar turístico por excelencia, donde se
puede disfrutar de la pesca y que además cuenta con
todos los servicios de una ciudad moderna.
Río Tarija. “El Cajón”:
Rumbo Noroeste, partiendo de la
ciudad de Bermejo, se va hacia “El Cajón”, llamado así
porque el río corre allí encajonado entre rocas y altos
árboles, perfilando un escenario umbroso y sugestivo. Es
un sitio óptimo para la pesca del surubí, sábalo, bagre,
dorado, además de un pez llamado Robal, especie de gran
tamaño y sin escamas. Es época de pesca entre mayo y
septiembre.La distancia de Bermejo hasta “El Cajón” es
de 66 Km. y el clima es húmedo y cálido.
Tariquía. Parque Nacional y Área
de Manejo Integrado: Esta
reserva ocupa una superficie mayor a 240.000 hectáreas,
y su orografía quebrada y cambiante, se presenta como un
bosque nublado con una humedad constante. Los lugares
desde donde se puede arribar son varios: por Orozas, Río
Negro, Emborozú o por Salinas, es un territorio
geográfico protegido de gran interés para la protección
y preservación del bosque Tucumano- Boliviano. La flora
de tariquía es muy valiosa y rica en especies
maderables, como el cedro, nogal, quina, lapacho, cibil
y otros árboles. La extensión de toda la zona está
surcada por numerosos ríos que son afluentes del Tarija
y bermejo.
La ruta del Chaco. Villamontes:
Villamontes está a 250
Km. de la ciudad capital. El camino obligado para
visitar pasa por Entre Ríos (foto). Esta ruta fue
construida en el año 1928. El Chaco está dividido en dos
zonas, la del Oeste y la del Este, la primera se
encuentra al lado derecho del río Pilcomayo, aguas
abajo. La mayor parte de ella está surcada de montañas
que se extienden generalmente de Sur a Norte y cuya
última estribación es el aguarague. Después de ella se
extiende una húmeda y gran planicie. Al Este del
Pilcomayo se encuentra la ciudad de Villamontes en cuyas
playas se practica la pesca comercial del sábalo, en un
clima más seco y sumamente caluroso. El camino desde
Entre Ríos que se interna por cañadas y cornisas sigue
su curso pasando pequeñas poblaciones. Desde la altura
de Tapecua se puede apreciar una infinita sucesión de
montañas cubiertas de verdes bosques.
El descenso es suave y el cambio de clima es
notable. La atmósfera es menos húmeda y a medida que se
acerca a Palos Blancos, la sequedad se acentúa. Palos
Blancos es una localidad en la que convergen los caminos
del Chaco que lo vinculan al Norte con Puesto Margarita,
al Sur con Yacuiba, al Oeste con Tarija y al Este con
Villamontes. Bajando Palos Blancos sorprende la
presencia del río Pilcomayo que corre en la baja playa.
Hasta el arribo a Villamontes, disfrutamos del
incomparable espectáculo de las aguas del río rompiendo
el último obstáculo para llegar al llano: el macizo
rocoso Aguarague, última estribación de la cordillera.
En este recorrido el camino de cornisa tallado en roca
sobre el gigantesco cañón, nos brinda la oportunidad de
admirar el impresionante espectáculo que la naturaleza
ofrece.
El angosto es nombre de este cañón, por el
camino se encuentran varios lugares para descender a pie
hasta el río y disfrutar de la pesca del sábalo, dorado,
pacú, surubí, bagres y otras especies, el Chorro es el
lugar más lindo donde se realiza la pesca. Aguas abajo,
cuando el río deja el cañón para brillar sobre la
planicie chaqueña, se arriba a Hotermas, centro de aguas
termales medicinales ubicadas en la banda del río. Luego
de cruzar el río por un largo puente se llega a la
ciudad de Villamontes. Cuenta con buenos hoteles, varios
restaurantes, algunos de ellos especializados, en todo
época, en la preparación y aderezo de los sabrosos
pescados del Pilcomayo. Villamontes es una ciudad
laboriosa y una región de grandes posibilidades.
Su riqueza agraria y ganadera, el petróleo, gas
y su gran extensión territorial le permiten avizorar con
optimismo el futuro. Los Mataco y Tapiete: Los Mataco,
indígenas chaqueños, viven en las riberas oriental y
occidental del río Pilcomayo, a lo largo de la llanura
del territorio chaqueño y tienen al gran río como fuente
de alimentación y recursos. Por su naturaleza nómada,
durante la temporada de pesca se instalan en las riberas
del río construyendo chozas rudimentarias de palos
cortos y ramas, formando rancheríos en un puesto
comercial de pesca. A pesar de su tendencia errática, el
mataco tiene una singular capacidad para la artesanía;
ello lo demuestra en la elaboración de tejidos de
caraguatá, muebles de fibra de afata trenzada o canastas
multicolores de palma.
En la comunidad de Samayhuate vive el grupo más grande
de otra etnia, la de los Tapiete, integrado sólo por
unas 80 personas. Etnia para unos y sub – etnia para
otros. Tiene características físicas y costumbres muy
parecidas a las de los Mataco. La diferencia existente
entre un Mataco y un Tapiete está en el hecho de su
dificultad de entenderse. Otra diferencia se manifiesta
en que el Tapiete, además de ser pescador, tiene dotes
de cazador consumado. En el Paraguay existen grupos más
numerosos de Tapiete y merece su estudio como etnia
independiente.
Yacuiba:
Como mencionamos líneas arriba, Palos
Blancos es el cruce para arribar a las distintas
poblaciones del Chaco, Ahora desde esta localidad y con
rumbo Sur se dirige hacia Yacuiba. La carretera
sobrepasa la Serranía de Caipipendi y la estribación
montañosa del Aguarague antes de entrar en la Llanura
Chaqueña, a cuyo inicio se encuentra Yacuiba, recostada
en las últimas estribaciones de la montaña. La distancia
entre Tarija y Yacuiba es de 276 Km. y la que media
entre Palos Blancos y esta última ciudad es de 93 Km..
La colectividad intermedia más importante es Caraparí,
pequeño pero bello pueblo que cobija a la Virgen de
Guadalupe, Patrona de todo El Chaco.
Yacuiba, capital de la Provincia Gran Chaco ubicada a
630 m snm., cuenta con aeropuerto, hotelería, canales de
televisión, restaurantes de muy buen nivel, que además
da plena vigencia a su posición geográfica limítrofe con
la nación Argentina y su vinculación férrea y asfaltada
que la une con Santa Cruz. El folklore nativo es
especialmente conservado y evoluciona en esta región
chaqueña, en la que participan conjuntos musicales de la
Argentina y el Paraguay, en un festival anual denominado
“El Festifront”. La chacarera, el gato, el escondido, la
cueca chaqueña, son las expresiones más importantes de
canto y de baile que se puede disfrutar en esta región,
donde la gente es alegre y excelente anfitriona.
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