De acuerdo con una fuente del Gobierno citada por ese dominical, la soberana británica es el "arma secreta" del Ejecutivo británico para poder reforzar los vínculos con el nuevo presidente de EE.UU.
Al parecer, el viaje, que podría realizarse en "junio o julio" del próximo año, incluiría una cena con Isabel II en el Castillo de Windsor y ya se está diseñando al máximo nivel, según esa información.















