Cántaro
CACHARPAYA
Franz Ávila del Carpio
Con un canto de chihuancos
me dice hasta luego la tarde
mientras dulces pasacalles
rasga el charango en el aire.
En la rueda ya se quiebran
tentadoras las puebleñas
y sus cuerpos se cimbrean
con el bombo y con la quena.
POEMA DE PEDRO SHIMOSE
LOS CAMALEONES INVADEN LAS CATEDRALES
Poema publicado el 10 de Octubre de 2005
Conciben la vida como una partida de ajedrez.
La existencia es un cálculo. No duermen; no aman.
Nacieron con el corazón manchado, sin luz en la mirada,
y viven al acecho, welcome mister, congratulations!
y viven acosados por el color de las circunstancias.
PEDRO SHIMOSE Y LA PATRIA
Heberto Arduz Ruiz
Al detenernos en la relectura de poemas del vate riberalteño Pedro Shimose –desde hace años avecindado en tierra lejana-, dentro de la vasta bibliografía por él producida, que sobrepasa la decena de títulos únicamente en cuanto a su obra poética se refiere, nos conmueve y penetra la epidermis encontrar expresiones en torno a la patria, enfocada desde los más disímiles ángulos que su lírica le inspiran.
Referencia: Tristezas en el altiplano y logros del Centro Eclesial de Documentación. En la tierra de la memoria que es el Chaco.
Queridos amigos,
Es difícil aceptar situaciones de por sí contradictorias. En la carta de octubre me detuve solamente haciéndoles conocer la belleza de los sellos postales emitidos con motivo de las celebraciones del IV Centenario. El peligro de la presente es el de incurrir en la misma omisión. La pregunta surge acerca del porqué de esa resistencia a decir. Escribiéndoles a ustedes que se encuentran lejos de nuestras realidades, debo confesar que no me resulta fácil hallar las palabras que puedan describir adecuadamente los hechos. Sabemos bien que uno de los graves problemas de la actual situación mundial es la construcción de un lenguaje artificial que pretende transmitir contenidos específicos. La referencia al terrorismo se ha convertido en un hecho tan omnipresente que podría ser relacionado tanto con el hurto de una bicicleta como de un misil, o peor aún justificar acciones de guerra como si fueran solamente una pesadilla.
Presentación y Prólogo del libro “HISTORIA DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN TARIJA” DE
Jorge O’Connor d’Arlach Mogro
Presentación
Es un gran honor hacer la presentación de una obra de una personalidad como la de un amigo como el Ingeniero Jorge O’Connor d’Arlach. Ello no solamente por su gran valor intrínseco sino, principalmente, por las características de la persona que le dio lugar.
Jorge O’Connor d’Arlach es descendiente de la prestigiosa familia O’Connor de Irlanda, entre cuyos miembros se cuenta su tatarabuelo, el General Francisco Burdett O’Connor, quien luchó al lado de Bolívar y Sucre en la guerra de la independencia americana y fue Jefe de Estado Mayor en la batalla de Ayacucho; casó en Tarija con doña Francisca Ruyloba, descendiente directa de la también destacada familia tarijeña de Don Francisco de Ruyloba y de Doña Paula Arce Oruña de la Campa y Flores de Gareca.
RECORDANDO A DON CARLOS “MOTETE” ZAMORA TRIGO
Omar j. Garay Casal
En Tarija, se recuerda con aprecio a Don Carlos “Motete” Zamora Trigo, uno de los pioneros en la atención farmacéutica en la ciudad capital, junto a otros pocos que no superaban por entonces el número de los dedos de una mano. Sus habitantes, aquellos que lo conocieron, aún mantienen pegada en sus retinas, su desgarbada, delgada y frágil figura, caminar casi encorvado, lento y de tranco largo, frente amplia, cabello lacio, peinado hacia atrás engominado, ojos saltones, cejas trianguladas muy pobladas que contrastaban con un bigote fino, escaso y muy cuidado; cara larga y quijada cuadrada y con un corazón más grande que un estadio de fútbol. Fue un hombre simple con un corazón de oro, de aquellos que ya no existen o si existen hay que buscarlos con lupa para encontrarlos.
Muchos sabían de él únicamente por el apodo “Don Motete”; a diferencia de sus amigos más cercanos que preferían llamarlo “Motetito de Cristal”; de sus parientes que lo apodaron como el “Motete verdadero” y los chapacos que lo denominaron como el “Dostor Motete”.
Por Juan Isidro Quesada E.
La batalla de Salta, cuyo bicentenario se celebró con grandes festejos en la provincia homónima, fue ganada por el General Manuel Belgrano contra el ejército realista comandado por el arequipeño don Pío Tristán y Moscoso. Fue la última ocurrida en el actual territorio argentino. En ella mostró Belgrano su habitual consideración y generosidad con todos los vencidos, en especial con jefes y oficiales. No hay que olvidar la antigua amistad que unía a ambos a ambos generales; tanto Belgrano como Tristán se trataban mutuamente con toda amistad pues se tuteaban. Se habían conocido como estudiantes en España.
UN EJEMPLO POR IMITAR
Alieto Aldo Guadagni*
Bien venidos, bolivianos. Para los argentinos no es ninguna novedad la llegada de extranjeros inmigrantes a nuestro país. Por algo dijo Octavio Paz: “Los mexicanos descienden de los aztecas; los peruanos, de los incas, y los argentinos, de los barcos”. Tenía razón, ya que desde 1870 hasta el inicio de la Primer Guerra Mundial nuestro país recibió un enorme flujo de inmigrantes. La inmigración hacia Estados Unidos en esos mismos años fue más numerosa, pero en proporción a la población nativa fue más importante el aporte inmigratorio en la Argentina. Según el Censo de 1914, en la ciudad de Buenos Aires había más extranjeros que argentinos, y en todo el país, casi uno de cada tres habitantes era extranjero.
PADRE NUESTRO
¡Padre nuestro que estás en el cielo!
No abandones este mundo, te lo ruego;
así sepas que lo habitan pecadores.
Permite que el reino de los cielos; tu reino,
acoja a buenos y malos.
Los pecadores como lo dijera tu hijo,
Cristo en el calvario, no saben lo que hacen…
pero son tus hijos.