Miércoles, 22 Noviembre 2017

Existen “señales preocupantes” de la pobreza en Latinoamérica

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Jul 09, 2017

“Las estimaciones preliminares para el año 2016 sugieren un preocupante aumento de la tasa de pobreza de ingresos en América Latina por segundo año consecutivo”, advierte un reciente informe del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS), de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina).

Según el estudio, “el aumento es pequeño – un punto porcentual entre 2014 y 2016 – pero marca un contraste con la continua caída de la pobreza en el período 2003-2014”.
Y si bien el desempeño negativo de Brasil es determinante en el resultado global desfavorable de 2016, “aun excluyendo a ese país las estimaciones indican un estancamiento en el nivel de pobreza de la región“.
La tendencia general observada es que “las dificultades económicas que atraviesan muchos países de América Latina están conspirando contra la lucha efectiva por reducir la pobreza de ingresos”, afirma el informe del CEDLAS.

La pobreza en América Latina
Durante la mayor parte de la década del 2000, América Latina logró reducir la pobreza a un ritmo sostenido.
La tasa de pobreza global de la región se redujo aceleradamente entre 2003 y 2008 (1,9 puntos por año), “coincidiendo con un período de crecimiento económico extraordinario y una sostenida reducción de la desigualdad”.
A partir del año 2008, si bien la pobreza siguió bajando, el ritmo de caída de la pobreza regional se desaceleró a menos de la mitad (0,8 puntos por año en promedio entre 2008 y 2014), como producto de menores tasas de crecimiento económico y de la desaceleración en la caída de la desigualdad (coincidiendo a su vez con la crisis financiera mundial).
Pero los últimos dos años “muestran signos de una dinámica preocupante”, afirma el reporte de CEDLAS. El porcentaje de personas con ingresos inferiores a 4 dólares por día en la región aumentó de 23,7% en 2014 a 24,2% en 2015, y a 24,7% en 2016, “de acuerdo a nuestras estimaciones preliminares”.
Este incremento es relativamente pequeño y no está generalizado a todos los países de la región, “pero no deja de ser preocupante”, y dado el crecimiento poblacional, estos resultados implican que la cantidad de personas pobres en la región “se habría incrementado en alrededor de 9 millones en los últimos dos años”.
Según el informe, los resultados globales negativos para la región están en gran parte determinados por el impacto que la crisis de Brasil tuvo en su tasa de pobreza. Si se ignora a ese país, la pobreza global en América Latina no aumenta, pero se mantiene estancada entre 2014 y 2016.
“Estos resultados reflejan las dificultades de la mayoría de los países de la región para consolidar tasas de crecimiento económico satisfactorias, lo que impide mantener mercados laborales dinámicos y obstaculiza el sostenimiento del ritmo de reducción de la pobreza”, advierte el Centro.

Midiendo la evolución de la pobreza
El reporte del CEDLAS documenta la evolución de la pobreza de ingresos en América Latina, estimada a partir de microdatos de las encuestas de hogares y encuestas de empleo de todos los países de la región.
En particular, “se reportan estimaciones propias de la tasa de pobreza de ingresos utilizando una línea de pobreza común para cada país de 4 dólares por día por persona a paridad de poder de compra”.
Específicamente hablando, los países incluidos en el estudio son: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. “Sólo Cuba no publica los datos necesarios para ser incluida en el análisis”.

Un fenómeno complejo
La pobreza es un fenómeno complejo y multidimensional, que se relaciona con otros factores además de la falta de dinero: por ejemplo, la falta de acceso a la educación, la falta de posibilidades, e incluso el “no tener libertad”.
En general hay 3 métodos principales, que son los más conocidos y utilizados para la medición de la pobreza: a) Línea de pobreza, b) Necesidades básicas insatisfechas, c) Índice de desarrollo humano.
La línea de pobreza se enfoca exclusivamente en lo monetario, en el ingreso de las personas; es el nivel de ingreso mínimo necesario para adquirir un adecuado estándar de vida en un país dado. Las necesidades básicas insatisfechas se enfoca en el acceso a bienes y servicios básicos necesarios para un mínimo nivel de vida (comida, techo, agua, luz, etc.).
El índice de desarrollo humano es el más complejo, y busca reflejar cómo las personas y sus capacidades —y no el crecimiento económico por sí solo— deben ser el criterio más importante para evaluar el desarrollo de un país.
Al respecto, el informe de CEDLAS aclara que para facilitar la comparación entre países, sus datos se concentran en la pobreza de ingresos y sólo reporta estadísticas de la tasa de incidencia de la pobreza, es decir, el porcentaje de personas con ingreso inferior a un umbral (línea de la pobreza).
“Aunque existen múltiples alternativas para definir ese umbral, este informe privilegia la comparabilidad de los datos entre países, por lo que se adopta el criterio estándar de considerar pobre a toda persona cuyo ingreso familiar per cápita es inferior a 4 dólares por día por persona ajustados por la paridad de poder adquisitivo de cada país. Este ajuste procura compensar las diferencias de costos de vida entre países”.

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