Cada tarijeño pierde 223 metros cuadrados de bosque por año

Escrito por  Daniel Rivera M./El País eN Ene 13, 2018

Según la Fundación Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), en promedio, cada persona en Tarija deforesta 223 metros cuadrados por año. El cálculo está basado en los datos del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), que fue un seguimiento de 20 años, del 1990 al 2010.

Estas cifras posicionan a Tarija como el cuarto departamento con mayor deforestación por persona al año (per cápita), primero está Pando con 2.052 metros cuadrados, le sigue Santa Cruz con 825 y Beni con 484.
Tarija sobrepasa la mitad de la deforestación per cápita nacional, que es 400 metros cuadrados por año, el cual es el promedio entre el 1990 al 2015, según muestra los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). Sin embargo es superior a la de Brasil, que es el país que más deforesta en términos absolutos, pero la pérdida boscosa por cada persona es de 125 metros cuadrados por año en esa nación.
Pero eso no es todo, sino que tanto Bolivia como Tarija superan el promedio mundial, que es 9 metros cuadrados por persona.
La cobertura boscosa en Bolivia bajó de 58 por ciento en 1990 a 51 por ciento en 2015, mientras que la tendencia en América Latina y el Caribe muestra una caída de 51 a 46 por ciento en ese mismo periodo.
Entre los países que más deforestan alrededor del mundo está Brasil, que ha perdido 53 millones de hectáreas durante el periodo 1990-2015; Indonesia 28 millones; Nigeria, Myanmar y Tanzania 10 millones de hectáreas cada uno; Bolivia y Argentina, ocho millones de hectáreas cada uno.
Según la Autoridad de Control y Fiscalización de Bosques y Tierras (ABT), al menos cuatro millones de hectáreas de tierra fueron deforestadas ilegalmente entre 1997 y 2011 en Bolivia; el 56 por ciento están en Santa Cruz, 19 por ciento en Beni, 12 por ciento en Tarija, 8 por ciento en Pando, 4 por ciento en Chuquisaca y 1 por ciento en Cochabamba.
Esa misma instancia reporta que en Tarija, la región donde hay más deforestación, es el Chaco.
El director de la Fundación Nativa, Iván Arnold, sostiene que con el ritmo de deforestación que se viene dando en esa región, significa que en los próximos 15 o 20 años Tarija se quedaría sin Chaco. No se refiere a la selva tucumano boliviana, que es mucho más húmeda, o de la Amazonía donde la capacidad de regeneración es mayor. Hablaba que el Gran Chaco podría convertirse en un desierto, porque donde se saque toda la vegetación es muy difícil que haya una regeneración natural, si se toma en cuenta los seis, siete y hasta ocho meses de sequía que hay por año, por ello se complica y es difícil el repoblamiento vegetal.
Hasta el año pasado, por el cambio de uso del suelo se tenía una tasa de deforestación promedio de unas 500.000 hectáreas por año, en el Chaco Sudamericano.

Una hectárea quemada libera 500 Tn de dióxido

Según la Fundación Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), cada vez que se quema una hectárea de bosque se liberan alrededor de 500 toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, lo que contribuye al cambio del clima local, pero también al global.
Las emisiones netas de CO2 causadas únicamente por cambios en el uso de la tierra en Bolivia fueron de aproximadamente 100 millones toneladas por año durante el período 1990-2010, lo que corresponde aproximadamente a diez toneladas por persona por año.
Según el último cálculo oficial disponible, las emisiones de CO2 de todas las otras fuentes (energía, procesos industriales, aviación y uso de biomasa) sólo llegaban a 11,3 millones de toneladas el año lo que significa que la deforestación es responsable de cerca del 90 por ciento de las emisiones nacionales del dióxido de carbono.
Además, estas altas emisiones por deforestación indican que las emisiones de CO2 per cápita están entre las más altas del mundo.

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