Mujeres weenhayek recuperan uso de la planta del algarrobo

Escrito por  YENNY ESCALANTE F./EL PAÍS EN Dic 07, 2017

El algarrobo es una planta silvestre del chaco que tiene muchas propiedades, sin embargo con el paso del tiempo ésta quedó relegada del uso de los indígenas. Es por ello que el Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (Cerdet) trabaja para conseguir que los weenhayek nuevamente utilicen esta especie y de esa manera también obtengan ingresos económicos.

El director del Cerdet, Guido Cortez Franco, expresó que en el pasado las personas usaban el algarrobo para preparar sus alimentos, no obstante, poco a poco esa costumbre fue perdiéndose y se la desvalorizaba utilizándola sólo como comida para los cerdos. Pero ahora su fruto, las vainas, es materia prima para elaborar galletas, alfajores y otras reposterías.
El pueblo weenhayek está conformado por unas 5.200 personas ubicadas en dos municipios, Yacuiba y Villa Montes. Ahora, el Cerdet inició un proyecto con el cual las mujeres indígenas con ayuda de sus familiares, preparan alimentos para venderlos, sin embargo aún falta mercado para ello. Ese es otro tema que aún está pendiente.
“En el pasado el algarrobo era utilizado como un caramelo, un dulce, los adultos lo sabían fermentar y hacían una bebida alcohólica, otra gente lo sabe moler y lo comen como algo dulce, mezclado con agua es como un refresco dulce”, explicó.
El director informó que en Formosa la gente reforestó 600 hectáres con el apoyo de una organización no gubernamental, y la gente cosecha las vainas para convertirla en harina de algarrobo. También las fusionan con otro tipo de harinas de trigo, de maíz para hacer budines, tortas, etc. Los bolivianos buscan replicar aquello y darle una utilidad práctica y deje de desperdiciarse.
También puede utilizarse como una especie de endulzante ya que las vainas son muy dulces y no provocan daños en el cuerpo porque es una fructuosa muy sana. “El algarrobo tiene tanto contenido en minerales y proteínas casi como el cacao, en valor nutricional creo que la gente no le da mucho valor y solo lo ve como un alimento para el cerdo o para las vacas. Entonces tenemos que valorizarlo”, precisó.
El procesamiento para moler las vainas se hace con maquinaria “pequeña”, no obstante con el tiempo esperan que se industrialice.
Por el momento solo unas 20 familias de tres comunidades elaboran sus alimentos para ofrecerlos al mercado, sin embargo la idea es que esta se convierta en una actividad más para los wennhayek.
El País eN visitó la comunidad weenhayek de Villa Montes y constató que esta planta crece en abundancia y las familias las extraen para degustarlas como un caramelo o para alimentar a sus animales. Los niños chupan las vainas y se deleitan con su sabor dulce, las mujeres elaboran alfajores, galletas y otras masitas de excelente calidad, y tampoco pierde el sabor a algarrobo.

Beneficios
Desde épocas ancestrales, se le han dado múltiples usos al algarrobo. Por su composición de proteínas, minerales, azúcar natural, fibras y complejos de vitamina B, se emplea para la elaboración de energizantes.
De su fruto se deriva una sustancia nombrada algarrobina, a la que se le atribuyen efectos medicinales. Tras su procesamiento, se obtiene una mezcla viscosa que aparentemente aporta calcio a los huesos, refuerza el sistema nervioso, favorece el funcionamiento del cerebro, evita la anemia, controla la caída del cabello, combate el estreñimiento, disminuye los síntomas de la menopausia y previene los ataques de ansiedad.
En países como Perú, se prepara un cóctel de algarroba, al que se le añade leche, pisco, huevo, azúcar, licor y canela. Se sirve frío, y se comenta que contribuye al tratamiento de la disfunción eréctil y ciertas afecciones pulmonares.
Se dice además, que las semillas del algarrobo son útiles para la fabricación de café y alcohol, que sus hojas sirven de sustento al ganado ovino y caprino, y que sus frutos se han convertido en una opción saludable para la sustitución del maíz y el salvado de trigo en la alimentación de otros animales.
En la gastronomía el algarrobo se ha ganado un sitial de honor, pues la pulpa seca de su fruta es manipulada para conseguir un producto muy parecido al cacao, que se adapta a infinidad de recetas por su sabor dulce y su consistencia cremosa.

 

el
apunte

Carácterísticas
de la planta
del algarrobo

La copa del algarrobo se asemeja a una sombrilla. Se extiende copiosa hasta alcanzar unos 15 m de diámetro. De ella se desprenden cuantiosas ramas que se deslizan a sus anchas con su exuberante y verde follaje. Las más “rebeldes” rompen el molde y se lanzan al vacío como queriendo besar el suelo. Las hojas se agrupan en pares y se desarrollan hasta conseguir unos 10 o 20 centímetros de largo.
Los frutos son una vaina compuesta por una pulpa endulzada y carnosa que toma una coloración marrón cuando se madura. Por dentro, albergan de 20 a 30 semillas aplanadas, ovoideas, rojizas y bastante sólidas.