Militares en Honduras levantan los bloqueos

Escrito por  TEGUCIGALPA / Reuters Dic 03, 2017

Una mujer murió el sábado en la capital Tegucigalpa mientras las fuerzas de seguridad despejaban barricadas durante un toque de queda, con el que el Gobierno busca evitar que escalen las protestas de manifestantes que acusan manipulación de los resultados de las elecciones presidenciales del domingo.

El gobierno del presidente Juan Orlando Hernández suspendió el viernes garantías individuales, que incluyen la libre circulación, y decretó toque de queda por 10 días desde las 18.00 horas hasta las 6.00 horas, tras violentas manifestaciones.
Durante el toque de queda, policías y militares se enfrentaron a manifestantes que bloqueaban el tránsito. Una joven de 19 años murió por un disparo en la cabeza durante el desalojo en una carretera urbana, dijeron fuentes de la policía, que no dieron más detalles.
Un hombre también murió tras recibir un disparo la noche del viernes en el puerto caribeño de La Ceiba, durante el desalojo de una barricada en un puente, dijeron las mismas fuentes.
Hasta ahora, al menos tres personas han muerto por los disturbios tras los comicios del 26 de noviembre.
La autoridad electoral no ha declarado un ganador y tanto Hernández, de centroderecha y aliado de Estados Unidos, como su rival Salvador Nasralla, una estrella de TV de 64 años, se han proclamado vencedores de la votación.
La oposición reclama por un cambio de tendencia en los cómputos durante una pausa de día y medio en el recuento, tras lo cual presidente Hernández sorpresivamente consiguió una ventaja sobre Nasralla, quien antes llevaba la delantera.
En el primer informe difundido por el Tribunal Supremo electoral (TSE) el lunes por la madrugada, el candidato opositor ganaba por cinco puntos porcentuales con el 57 por ciento de las mesas computadas, pero tras la pausa y tras la reanudación del recuento la balanza se inclinó hacia Hernández y su Partido Nacional.
Según los últimos resultados con casi el 95 por ciento de las mesas escrutadas, Hernández tiene el 42.92 por ciento de los votos y Nasralla, que representa a una coalición amplia de corrientes conservadoras y de izquierda, un 41.42 por ciento.
Nasralla dijo tras el anuncio de la suspensión de garantías que la medida era un intento del gobierno de Hernández por seguir manipulando el proceso electoral y declararse ganador.

Recuento suspendido
La alianza opositora pide cotejar más de 5,000 actas además del recuento de votos en tres departamentos en los que alegan hubo una votación inexplicablemente alta. El TSE habla de sólo 1,031 actas con inconsistencias.
El presidente del TSE, David Matamoros, dijo el sábado que aún están esperando que se presenten representantes de la alianza para iniciar el recuento de las más de 1,000 actas y señaló que se están estudiando las peticiones de la oposición.
“No queremos llegar a un escrutinio sin la presencia de ellos”, dijo Matamoros en conferencia de prensa.
Pero Nasralla dijo el sábado que la alianza no acudiría al escrutinio especial mientras el TSE no acepte las peticiones de la alianza.
“De todas maneras lo que todo el mundo ya sabe es que en Honduras anoche ocurrió un golpe de Estado justamente en el procesamiento de las actas, por tanto el mundo entero no va reconocer estas elecciones”, manifestó.
“Yo le sugeriría al gobierno que mejor repita la elección presidencial y que retorne todo a la normalidad”, subrayó a una televisora local.
Tras la suspensión de garantías constitucionales, se veían militares en diferentes puntos de Tegucigalpa. Soldados cuidaban la casa presidencial, el TSE, avenidas concurridas, centros comerciales y carreteras.
La actividad comercial disminuyó sensiblemente el sábado en la capital pese a la presencia de las fuerzas de seguridad.
En tanto, líderes de la alianza llamaron el sábado a continuar las protestas y al bloqueo de carreteras y convocaron el domingo a concentraciones en Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades.

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