Domingo, 19 Noviembre 2017

Evitan posible estafa con adiestramiento de canes

Escrito por  ARTURO FERNÁNDEZ C/EL PAÍS EN Oct 18, 2017

Una de las instrucciones del Comando Departamental de la Policía a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC)

fue la de poner especial atención a las estafas. En este ínterin, dicha repartición policial logró evitar una posible estafa a la sociedad tarijeña donde se hubieran visto implicados canes.
El comandante departamental de la institución verde olivo, coronel Alfonso Mendoza, informó que en fecha 16 de octubre personal de la división de delitos contra la fe pública, económica y financiera de la FELCC realizaron una intervención policial preventiva de estafa en la calle Bolívar, en el local Castillo Azul, donde se ofertaba adiestrar a canes en dos días.
“Se conoció un anuncio a través de las redes sociales, en Facebook, de que se estaría impartiendo un curso de adiestramiento de canes en la ciudad de Tarija por dos días a un costo de 190 bolivianos, lo que pareció un poco raro, porque es muy difícil que se logre los objetivos del curso, es decir adiestrar a los canes en tan poco tiempo. Se necesita por los menos unos tres meses para ello”, refirió el coronel.
De esa manera, una vez desplazados al lugar, comandados por el director de la FELCC, mayor Eduardo Huallpara, junto a representantes de las estaciones de Migración, Impuestos Internos y la Interpol, se pudo evidenciar que el expositor era un súbito colombiano.
El sujeto se identificó como R. E. T. V. (según sus iniciales), con carnet de identidad colombiano, de 54 años de edad, casado y con domicilio transitorio en esta ciudad. Estaba junto a una señora que dijo ser su esposa, A. M. R. C. (de acuerdo a sus iniciales), de 48 años de edad y con carnet de identidad también de Colombia.
Mendoza explicó que cuando se pidió presentar el aval e idoneidad del curso, el colombiano respondió que no cuenta con esa documentación, ya que dijo que aprendió esa instrucción en su ciudad natal, y eso era lo que quería impartir. Al verse rodeado de los agentes, procedió a la devolución del dinero recaudado a cada uno de los que se habían inscrito al curso, un total de ocho personas.
“Se confirmó con el fiscal analista que el hecho no configuraba como delito. Los colombianos pagaron visa de trabajo con Migraciones, impuestos nacionales, se les clausuró el local, pagaron una multa, y se realizó el registro al lugar”, finalizó el comandante.