Jueves, 28 Marzo 2013 02:08

Graves amenazas buscan amordazar a la prensa en Tarija

La prensa está bajo riesgo. Ese el sentir de los trabajadores de la información, sobre todo cuando son víctimas de graves amenazas ante las cuales ni las asociaciones de periodistas ni los sindicatos de la prensa pueden hacer mucho. Un último hecho suscitado en Tarija fue el ocurrido el pasado martes cuando periodistas del periódico El Nacional recibieron graves amenazas contra su integridad física.  

“Mi teléfono celular recibió llamadas anónimas con insultos y amenazas terribles hacia mi persona y hacia el director del periódico; groserías que no vale la pena reproducir”, aseguró la jefa de redacción del matutino El Nacional, Natalia Seas.
Fueron tres las llamadas telefónicas anónimas con amenazas, insultos y advertencias que recibió la periodista el pasado 26 de marzo en horas de la tarde. Las mismas fueron grabadas para tener una prueba fehaciente con la que denunciar tal hecho ante la Policía.
Según Seas, la “voz” desconocida les indicó que “pararan” con ciertos temas o los vendrían a detener, entre varias otras expresiones groseras que la periodista decidió no reproducir.
Estas intimidaciones iniciaron con dos llamadas al teléfono celular de la jefa de redacción y una al teléfono fijo de El Nacional. “Primero preguntaron por el director del periódico y luego por mi persona; las tres llamadas fueron hechas por una persona de sexo masculino que emitió una serie de insultos y amenazas contra mi integridad”, añadió Seas.
La jefa de redacción asegura que realizan todo tipo de cobertura política, policial y de seguridad, por lo que algunos temas, sin poder asegurar cuál, podrían haber sido el motivo de dichas intimidaciones por personas que se pudieran sentir afectadas.
“No podemos precisar de parte de quien vendrían estos anónimos, lo único que podemos confirmar es que realizamos nuestro trabajo haciendo cobertura para publicar la noticia que es nuestra labor”, especificó la trabajadora de la prensa.

COINCIDENCIAS
Las amenazas contra este medio impreso coincidirían con el día en que se informó sobre la fuga de diez reos del penal de Morros Blancos y la declaración del fiscal de Distrito, Gilbert Muñoz, quien afirmó que un medio impreso estaría haciendo una campaña de desprestigio en su contra.
“No queremos pensar que son algunos de los que fugaron, pero fuimos tocando muchos temas delicados de seguridad en el penal y lo que nos queda ahora es tomar los recaudos de seguridad necesarios para proseguir con nuestro trabajo periodístico”, manifestó.

POLICÍA PASIVA
A raíz de estas amenazas, El Nacional envió una carta a la Policía Boliviana corroborando que fueron víctimas de amenazas, para que la entidad verde olivo pueda brindarles seguridad, en razón de prevenir algún desmán.
La carta fue recepcionada a las 15:30 de ayer por la secretaria del Comando Departamental de la Policía Boliviana; en ella el medio de prensa pide seguridad policial para los ejecutivos del medio y también para los periodistas y prensistas, quienes se quedan hasta altas horas de la noche a realizar su trabajo.
Empero, hasta el momento la Policía no se pronunció al respecto. El País solicitó información sobre la solicitud del medio escrito y algunas acciones investigativas que los organismos policiales podrían asumir, pero la respuesta fue decepcionante.
El País buscó tomar contacto con autoridades policiales pero no recibió respuesta alguna.  Asimismo, no se puede recabar información oficial, ya que el personal policial sostuvo que el comandante departamental de la Policía Boliviana, coronel Milton Veramendi, se encuentra de viaje.
Ante este hecho y tomando en cuenta la indagación que provocó las amenazas para con el medio colega, El País buscó la opinión del fiscal de Distrito, Gilbert Muñoz, para indagar qué tipo de acción puede asumir el Ministerio Público en este tipo de hechos, sin embargo, éste se excusó en brindar opinión alguna pues dijo no tener conocimiento del tema, asegurando asimismo que en muy raras ocasiones leía este periódico.
Dejándonos con la palabra en la boca, la máxima autoridad del Ministerio Público en Tarija, prefirió abandonar el edificio de la Fiscalía de manera fugaz sin absolver nuestras interrogantes sobre este hecho.  

PRONUNCIAMIENTOS
Entre tanto, la Asociación de Periodistas de Tarija, a través de su presidente, Jorge Quiros, se pronunció sobre el tema condenando éste y cualquier hecho que involucre amenazas a las personas, sobre todo periodistas que únicamente cumplen con su trabajo.
“No podemos afirmar ni negar de dónde vienen estas amenazas, pero en estos casos el periodista siempre va a tratar de decir la verdad hasta donde se lo permitan los actores de la sociedad”, aclaró.
Por su parte, el secretario ejecutivo de los Trabajadores de la Prensa de Cercado, Fernando Ayala, dijo que como institución se rechaza este tipo de amenazas que sólo demuestran que se llegó a tocar a fondo algunos intereses oscuros a través del trabajo periodístico, razón por la que habría este tipo de acciones negativas.
“Este tipo de acción, sobre interés de algunos temas, tratan de frenar a que los compañeros profundicen más la investigación y se llegue a esclarecer los verdaderos hechos de quienes se sienten afectados por el trabajo periodístico”, dijo.
Ayala aseguró además que en Tarija, con cierta frecuencia, surgen este tipo de casos, tal es el ocurrido hace tiempo atrás cuando se denunció el robo y venta de autos robados y el periódico El País recibió similares amenazas por algunos miembros de la Policía.
Asimismo, el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, Antonio Vargas, dijo que la actividad periodística desnuda actos de corrupción y que la forma de reaccionar de algunas personas implicadas es amedrentando a los periodistas y medios de comunicación.
Lamentó que un medio de prensa en Tarija haya sido víctima de intimidación y amenazas anónimas, recordando el atentado en contra del periodista Fernando Vidal, de 78 años de edad, quien en octubre de 2012 resultó herido con quemaduras graves tras el ataque de cinco desconocidos que prendieron fuego a la radio Popular de Yacuiba.
Enfatizó que este tipo de intimidaciones buscan generar un clima de temor que haga que los propios periodistas se autocensuren y que, por temor a sufrir represalias, no realicen su misión informativa que consiste en dar cuenta a la opinión pública.
“Debemos seguir adelante con nuestro trabajo; el periodismo siempre ha sido un baluarte de la democracia y ha pasado por épocas difíciles y no por eso se ha dejado de seguir haciendo periodismo. El periodista está comprometido con la búsqueda de la convivencia pacífica entre los seres humanos”, alentó.
Pero, ¿qué harán más allá de solo emitir pronunciamientos? El único que respondió a esta pregunta fue Fernando Ayala, quien dijo que solicitarán a las autoridades, desde el Ministerio Público y Policía Boliviana, que brinden las garantías necesarias para que los periodistas puedan desarrollar el trabajo sin ninguna dificultad y con plenas garantías constitucionales.

CASOS EN BERMEJO Y YACUIBA

No sólo en Cercado corre riesgo la labor de la prensa, puesto que similar situación se ha identificado en Bermejo y Yacuiba. En este caso, la verdad hizo la fuerza y los decibeles del proceso judicial interpuesto por el excandidato a alcalde de Bermejo, Reynaldo García Zamora (MAS), a directivos del periódico El Bermejo, al parecer cayó por su propio peso.
El representante en Bermejo de la Federación Departamental de la Prensa, Sergio Marcial, y otros sectores, expresaron su solidaridad con este medio de comunicación argumentando que “se le estaría echando toda la carga de la derrota electoral que obtuvo García”.
Y como olvidar el grave atentado que sufrió el periodista Fernando Vidal y su compañera de trabajo Karen Anze de radio Popular, de la ciudad de Yacuiba, donde fueron quemados por un grupo de agresores cuando difundían sobre denuncias de corrupción. El hecho se produjo en octubre de 2012

EL PAÍS SE SOLIDARIZA Y RECHAZA AMENAZAS

El diario El País manifiesta su apoyo a nuestros colegas que fueron víctimas de este tipo de amenazas y recuerda ante la población y autoridades que toda labor periodística está basada en una profunda conciencia ética, cuya principal herramienta es la investigación soportada en tres principios:
-    La sociedad tiene derecho a informarse
-    El periodismo es un instrumento fiscalizador del poder
-    La investigación es el medio para afianzar la confianza de la sociedad hacia el periodismo

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