Hidrocarburos: el “fracking” aún genera desconfianza en Tarija

Escrito por  Gustavo Márquez/El País eN Mar 12, 2018

La sugerencia del Gobierno de Bolivia sobre la posibilidad de emplear la técnica de explotación de hidrocarburos no convencionales, conocida como “fracking”, genera aún desconfianza en el departamento de Tarija, donde de hecho esta metodología no es conocida a detalle, pero que carga un estigma que se refleja en el miedo de que esto conlleve daños ambientales irreversibles en las regiones donde eventualmente se aplique, como se han evidenciado en los lugares donde se ha puesto en práctica.

La fractura hidráulica o “fracking” en su término inglés, es una técnica utilizada para liberar los hidrocarburos no convencionales, atrapados en rocas de muy baja permeabilidad, localizadas a a más de 3.000 metros del subsuelo. La técnica consiste en una extracción horizontal vía explosiones y que inyecta agua a presión, mezclada con arena y sustancias químicas, para fracturar la roca y permitir que el hidrocarburo se libere a través de las grietas.
Desde la Asamblea Legislativa de Tarija el asambleísta de Unidad Departamental Autonomista (UDA), Cesar Mentasti, explicó que los hidrocarburos no convencionales son aquellos que no fluyen de forma espontánea de su yacimiento geológico a un pozo y a la superficie, por lo que necesitan de una técnica específica para ser extraídos.
“En la actualidad los hidrocarburos no convencionales más conocidos son el shale gas, también llamado gas de esquisto o gas de pizarra; y el shale oil, el petróleo de esquistos bituminosos. Su peculiaridad está en la necesidad de esa técnica especial del fracking para extraerlo de las rocas arcillosas donde se encuentran, normalmente esquistos o lulitas. El gas de esquisto es energéticamente hablando casi igual que el gas natural”, explicó.
Sin embargo el asambleísta manifestó que ahora que se conoce que el Gobierno boliviano evalúa adoptar esta metodología de extracción que es muy popular y discutida en los Estados Unidos, habría que tomar en cuenta varias implicancias que conlleva, más aún cuando se maneja información que en Tarija la Reserva del Aguaragüe tendría mucho potencial de presentar hidrocarburo no convencional.
“Actualmente a nivel mundial es una metodología muy discutida, para utilizarla se desperdicia mucha agua, es algo que los ambientalistas y ecologistas de muchos países están cuestionando. Por otra parte se requiere de muchos recursos económicos para emplearla, por ello no sabemos si es viable o no, si va a ser rentable para Bolivia. Lo cierto es que se afecta de sobremanera el medioambiente, el costo es demasiado alto”, opinó.
El presidente del Comité Cívico de la Provincia O´Connor, Eduardo Fernández, al respecto señaló que basta con estudiar la historia de los hidrocarburos para darse cuenta que esta metodología tardó muchos años en desarrollarse por que no había país que la permita, siendo Estados Unidos el que lo hizo con grandes repercusiones sociales y ambientales, logrando incrementar sus reservas sustancialmente.
Fernández interpretó que el hecho de que desde el Ministerio de Hidrocarburos ya se está hablando de los métodos no convencionales de extracción, es a su parecer producto de una especie de desesperación ante los resultados negativos que están teniendo los proyectos de YPFB a la fecha. En este punto mencionó el prospecto Boyuy que está en Tarija, donde indicó se conoce extraoficialmente que al 80% de la perforación no se encuentran hidrocarburos, pese a que en este campo está depositada la esperanza para reemplazar a mediano plazo la declinación de campos como Sábalo y San Alberto, que derivan en la “sobre explotación” de Margarita.
“Ahora mismo en nuestro continente, la Argentina habla de fracking en el megacampo Vaca Muerta. Esta técnica provoca un enorme daño ambiental que es prácticamente irreversible. Desde mi punto de vista esta metodología de extracción no debería aplicarse nunca en Tarija ni en Bolivia, va a provocar efectos en zonas sensibles ecológicamente como el Sub Andino; de entrada yo creo que esa técnica debería ser rechazada”, expresó.
Sobre el tema tras un taller realizado en Tarija sobre el sector, se consultó a Sandra Sánchez, analista de hidrocarburos de la Fundación Jubileo, quien explicó que todavía Bolivia tiene mucho gas convencional por explorar y explotar, antes de entrar a estas técnicas que son mucho más agresivas ambientalmente.
“Hay muchas áreas que se pueden ofrecer que están dentro de las actividades convencionales de hidrocarburos, creemos que se deben terminar de explorar, para nosotros el tema de hidrocarburos no convencional es un daño ambiental muy alto. Todavía tenemos un 70 por ciento del territorio del país que no ha sido explorado”, opinó.

 

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apunte

El fracking en el contexto actual

En la búsqueda de opiniones sobre métodos no convencionales, El País eN procuró entrevistas con varias fuente pero esta técnica genera desconfianza aún en quienes no conocen a detalle su metodología, dado que varias autoridades y dirigentes consultados, que prefirieron no ahondar mucho en el tema, explicaron que se sabe “a priori” las consecuencias ambientales y sociales que se han generado en otros países, incluso más desarrollados que Bolivia en cuanto al cumplimiento de derechos ciudadanos y el seguimiento a impacto ambiental.
Como contexto se tiene que la producción de gas del principal departamento productor del país, Tarija, que alcanzó un pico de 41,61 millones de metros cúbicos día (MMmcd) en 2014, disminuyó a 32,45 MMmcd en 2017, un 22% menos, según datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos. El bajón también se expresó en los líquidos que bajaron de 43.278 barriles día (BDP) a 31.210 BDP el año pasado.