Domingo, 17 Junio 2012 02:35

Crece cantidad de consumidores de drogas en Tarija y baja la edad de inicio

Gustavo Márquez
De un tiempo a esta parte ha crecido exponencialmente el consumo de estupefacientes en la ciudad de Tarija, y consta que en ciudades fronterizas como Bermejo y Yacuiba cada vez crece el número de menores que incurren en el consumo de alucinógenos, como un reflejo de una realidad social que es determinante en el índice de drogadicción, según confirma la psicóloga Paula Mendoza Arias, quien realizó un diplomado sobre la drogodependencia.
Mendoza explica el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcn), coronel Raúl Herbas, informó que en lo que va del año todos los operativos antinarcóticos terminaron con resultados positivos, y que se logró la aprehensión de personas dedicadas a la venta de pasta base, marihuana y cocaína, “quienes estuvieron contaminando la salud de la juventud tarijeña”.
Recordó que incluso se llegó a conocer el modus operandi de las personas dedicadas a la venta, que recorren las calles a bordo de motorizados o motocicletas, atendiendo a encargo mediante llamadas a números de telefonía móvil, a jóvenes en general, quienes esperan por las sustancias en lugares públicos, por lo que se tiene ya un control inteligente sobre zonas ya determinadas y barrios periurbanos.
Es así que la lucha contra el microtráfico va brindando resultados, desarticulando clanes dedicados a un negocio, que incluso es familiar, siempre ligado a otros ilícitos, siendo un factor determinante la recolección de pruebas que realiza la Felcn, con operativos en los que el Ministerio Público emite los requerimientos que, una vez puestos ante la justicia ordinaria, en todos los casos terminan con la detención preventiva de los implicados por suficientes indicios.
El precio de la droga oscila entre los 50 a 100 bolivianos, distribuida en sobres de pasta base o cocaína, y en bolsas tubulares en caso de marihuana, y en las intervenciones en las que se interceptó las drogas provenientes del interior, esta viene a granel, hábilmente envuelta en cinta maskin cuando se trata de cocaína, y en estado natural o prensada cuando es marihuana.
Según la tesis elaborada por Mendoza, los consumidores de droga en Tarija provienen de distintos estratos sociales, constando que se dividen en consuetudinarios y casuales. “Según la encuesta realizada a 86 personas de distintas edades, de 15 adelante, al menos 10 de ellas conocen de alguna persona consumidora, siendo 2 identificadas por los encuestados como consumidores abusivos”, explicó.
Asimismo, en las entrevistas desplegadas a consumidores, se tiene una disociación de la personalidad, ya que al no ser aceptados socialmente los consumidores terminan por hacerlo a escondidas, entablando círculos sociales con gente consumidora, logrando reuniones sociales permisivas, donde generalmente “nacen” nuevos consumidores, que en la mayoría de las veces dicen haber probado alguna sustancia por influencia alcohólica o curiosidad, en etapa colegial o universitaria.
“Hay neurorreceptores en el cerebro humano que perciben el agente activo de cada droga”, indica la profesional quien agregó que las drogas tienen un efecto tan nocivo que depara a quienes la consumen problemas mentales y sociales.
Otro factor, según Mendoza, es la pureza de las drogas que circulan en Bolivia, que fomentan al consumidor a convertirse un adicto. El número mayor de consumidores en base a la densidad demográfica lo tienen los departamentos de La Paz y Santa Cruz, existiendo en menor porcentaje en Tarija, pero cada vez hay más consumidores. “En ocasiones (los consumidores) no cuentan con un perfil psicológico favorable, por lo que son propensos a la drogodependencia”, explicó.
El aspecto familiar influye, ya que en la mayoría de los casos atendidos por la especialista se tienen a padres sobreprotectores, que no llegan a comprender la realidad psíquica que impulsa a sus hijos a optar por la droga, sin embargo, factores precisos ya determinados en el campo clínico, son la depresión, el alcoholismo, influencias negativas, y posibilidades de obtener la droga, ya que esta se comercia más que todo en capitales. “En la relativamente corta historia de las actividades de reducción de la oferta y demanda de drogas en Bolivia, se han llevado adelante muchas experiencias de gran valía en pos de apoyar a todas aquellas personas que han sido afectadas por el circuito de producción, tráfico o consumo de substancias psicotrópicas. La edad media de inicio del consumo ha bajado constantemente, es decir que los consumidores se inician en el consumo de droga más de dos años antes de lo que lo hacían el año 1992. Este indicador bajó de 19,8 en 1992 a 17,89 años de edad el año 2011”, apuntó.

TESTIMONIO
Al respecto A.R.M., de 23 años de edad, entrevistado vía Facebook ya que radica hace tres años en Arica (Chile) ejerciendo su profesión como licenciado en Turismo, indica que incurrió en las drogas a los 17 años, cuando con la compañía de amigos de un colegio en la ciudad de Tarija decidieron pedirle a un “amigo” conocido por consumidor, les provea de marihuana. “Compramos valor de diez bolivianos y fumamos, nos reímos y luego fuimos a casa de uno a comer, da mucha hambre”, recuerda.
Confiesa que en caso de continuar viviendo en Tarija no proporcionaría el dato, pues siempre fue mal visto por sus amigos y familiares, empero, dijo que su nuevo entorno acepta su consumo, ya que comúnmente está rodeado de turistas, quienes buscan nuevas experiencias al aire libre, donde, según asegura, el efecto de la marihuana es pasivo y le ayuda a entablar un contacto con “su realidad”. Sin embargo, reconoce que atravesó en la postadolescencia una crisis existencial que fue en parte el resultado de la mezcla de distintos psicotrópicos.


Para concluir, Mendoza expresó que en lo que respecta específicamente a la prevención, tratamiento, rehabilitación, integración y reintegración del consumo de drogas, muchas han sido las organizaciones e instituciones que trabajaron para crear estrategias e intervenciones apropiadas para la población boliviana, unas cuantas con un enfoque acorde a la realidad en la social, siendo la que aporta más en el departamento el Instituto Nacional de Tratamiento e Investigación de Drogodependencias (Intraid), que en varios casos logró reinsertar a la sociedad a las personas que presentaron estos problemas.

Fiscalía
El fiscal adscrito a la División de Sustancias Controladas en el Ministerio Publico, Zacarías Valeriano, sostuvo que por las indagaciones incluso se llegó a conocer que existen vendedores que “reparten” sustancias a personas en fiestas sociales, con el objetivo de ampliar su número de clientes. Agregó que jóvenes, varones y mujeres, pueden convertirse en adictos después de tres o cuatro veces de que ingieren alguna droga.
En los casos atendidos por su jurisdicción, se tiene menores consumidores provenientes de familias disgregadas, de 13 años de edad en adelantes, empero, cuando se mezcla la pobreza con el consumo, existiría una tendencia mayor a delinquir, constatándose que hay casos en los que, por ejemplo, asaltantes actuaron bajo influencia de alguna droga, una de ellas denominada pasta base, la cual genera una inclinación hacia el delito, más que las demás sustancias.
Según el fiscal, en Tarija no se tienen otros alucinógenos como existen en otros países (hachis, éxtasis, acido lisérgico), pero expresó que “con las drogas más comunes que son la coca, marihuana y pasta base, la juventud se estuviere destruyendo paulatinamente”, por lo que recomendó a los padres o tutores conozcan las actividades de sus hijos, entablando con ellos una relación de confianza para detectar cualquier cambio anímico. “Los familiares de los drogadictos hacen lo posible para que los jóvenes puedan recuperarse, los llevan a los centros médicos para que reciban la atención médica, sin embargo, la mayoría vuelve a consumir drogas”, lamentó a tiempo de mencionar que ya se extreman los operativos para acabar con los vendedores, con buenos resultados pese al crecimiento de consumidores (con relación al año 2011), que se quedan sin los promotores de su adicción.
La incidencia de la droga en la delincuencia en Tarija, según manifestó, es directa, con la característica de la violencia empleada en los ilícitos cometidos por personas en estado de alucinación. “Una persona que está drogada está fuera de sus controles”, advirtió.

EDAD MEDIA DE INICIO EN EL CONSUMO DE DROGAS EN TARIJA
1992    1996    1998    2000    2005
Alcohol, tabaco, marihuana    18,4    17,9    17,9    17,8    18,17
Inhalables    18,2    17,1    17,9    17,4    17,61
Clorhidrato de cocaína    17,6    18,4    19,7    17,4    18,30
Base cocaína, alucinógenos    14    14,7    16,3    15,2    16,78
Cualquier droga    18,0    18,8    19,0    18,9    19,97
Fuente: Dr. Paula M. (tesis elaborada)

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