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Goldberg llega para pedir diálogo y el
gobierno hace votos para que no avive la confrontación
política
La
Paz, 2 (APG).- El intenso frío de la madrugada de la ciudad
de El Alto, que coincide con la temperatura del gobierno,
recibió este miércoles al embajador de los Estados Unidos en
Bolivia, Philip Goldberg, quien dijo que retornaba al país a
pedido de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para
entablar un diálogo con el Poder Ejecutivo.
El
arribo de la nave que trasladó a Goldberg se produjo
alrededor de las 05.45 y pocas horas después, el ministro de
Gobierno, Alfredo Rada, dijo que espera que la presencia del
diplomático no cause mayor confrontación política.
"Espero que Goldberg no esté volviendo nuevamente a realizar
activismo político, espero que venga a asumir el rol
diplomático que le corresponde a su rango, no un rol
político".
Goldberg regresó luego de dos semanas de responder consultas
en Washington, luego que el presidente Evo Morales aprobara
la salida de la Agencia de Cooperación de los Estados Unidos
(Usaid) por decisión de los cocaleros del Chapare.
Esta actitud de los cocaleros de Cochabamba contrasta con la
decisión adoptada por sus compañeros de los Yungas, quienes
pidieron que se mantenga la cooperación estadounidense.
En
sus primeras declaraciones, Goldberg dijo que retornó a
Bolivia "a pedido de la Secretaria del Estado (Condoleezza
Rice) para hablar con el gobierno sobre los problemas y
asuntos que se tienen en este momento".
Acompañado por funcionarios de la Embajada estadounidense,
Goldberg señaló, en la misma terminal alteña que "tenemos
muchos problemas, muchos asuntos que necesitamos conversar y
prefiero no declarar exactamente sobre el futuro de ciertos
programas en este momento", en referencia a la suspensión de
la Cuenta del Milenio (MCC por sus siglas en inglés) por los
problemas políticos que se registran en el país y cuyo monto
alcanza a unos 657 millones de dólares.
El
diplomático estadounidense manifestó que se referirá a estos
y a otros temas luego de reunirse con autoridades del
gobierno, pero que existe el "deseo de mejorar las
relaciones" con Bolivia, pero esto, dijo, requiere de la
voluntad de las dos partes y del respeto mutuo.
Las relaciones entre ambos gobiernos se encuentra en su peor
momento luego que el pasado 9 de junio se registrara una
masiva movilización de pobladores de la ciudad de El Alto
hacia la Embajada de Estados Unidos por la decisión de la
administración Bush de otorgar asilo político al ex ministro
de Defensa Nacional, Carlos Sánchez Berzaín, acusado de
genocidio.
El
16 de junio, Goldberg fue convocado por su gobierno para que
informe sobre este tema y por las constantes declaraciones
del presidente Evo Morales, quien aseguró en varias
ocasiones que Washington intenta desestabilizar a su
gobierno, a través del apoyo a sectores de la oposición que
quieren obtener la autonomía de varios de los departamentos
del país.
Goldberg retornó precisamente luego que se fortaleciera la
posición regional con la victoria del sí a los estatutos
autonómicos en Tarija y la elección de Savina Cuéllar como
nueva prefecta de Chuquisaca, con quien suman cinco las
regiones que no son controladas por el oficialismo.
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